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La seguridad del paciente comienza con el acceso a la atención sanitaria

Tradicionalmente, los programas de seguridad del paciente se han centrado en el análisis y prevención de los eventos adversos que se producen durante la atención clínica. Pero la seguridad del paciente comienza mucho antes: comienza en el acceso a la asistencia sanitaria. 
Este es el argumento central del artículo sobre los incidentes de seguridad que se producen antes de atender al paciente, recientemente publicado en JAMA.

Los autores señalan que las demoras y dificultades en el acceso a la asistencia son más que meros problemas de gestión o de eficiencia administrativa, y deben considerarse incidentes de seguridad del paciente. Por ello, proponen abordar los problemas de accesibilidad aplicando algunos principios propios de las organizaciones de alta fiabilidad.

Estudios previos han demostrado que los riesgos de seguridad del paciente comienzan antes de la valoración clínica, desde la llegada del paciente al centro sanitario. Se han descrito, sobre todo en los servicios de urgencias, eventos adversos por retrasos diagnósticos y deterioros clínicos no detectados, asociados a la sobrecarga asistencial y a los tiempos de espera.

Hassid y Kaafarani amplían el espacio temporal en el que puede verse comprometida la seguridad del paciente, situándolo antes del contacto físico con el sistema sanitario. Su aportación más relevante consiste en considerar que las barreras para conseguir cita y las dificultades para recibir la atención precisa, a tiempo y por el profesional más adecuado en cada caso, impactan directamente en la seguridad del paciente con consecuencias clínicas que pueden ser graves.

El editorial llega en un momento oportuno. Su publicación en marzo de 2026 coincide con la del informe sobre los 10 problemas más preocupantes para la seguridad del paciente en 2026, que sitúa los problemas de acceso a la asistencia en el segundo puesto entre los principales riesgos. Aunque el informe alude específicamente al deterioro de la accesibilidad en las zonas rurales, la realidad en nuestro país es que las dificultades para acceder a la atención sanitaria constituyen un problema en aumento, que afecta también al ámbito urbano y que incrementa las desigualdades sociales en salud.

Las dificultades para conseguir cita, las demoras para la realización de pruebas diagnósticas y el incremento de las listas de espera empujan a la población a buscar vías alternativas de acceso a la atención sanitaria. La evidencia disponible en nuestro país muestra la asociación entre las demoras en atención primaria y la contratación de seguros privados. También en este aspecto se cumple la ley de los cuidados inversos: las personas con mayores ingresos son las que pueden recurrir con más facilidad a seguros médicos privados, lo que introduce un importante factor de inequidad en el acceso a la asistencia.

Las listas de espera constituyen una de las expresiones más visibles de los problemas de accesibilidad. Detrás de ellas confluyen factores organizativos complejos, como los recursos insuficientes, las dificultades de planificación, la sobrecarga asistencial o la fragmentación de los circuitos de atención. Su impacto va mucho más allá de la demora en la atención: retrasos diagnósticos, deterioro clínico, pérdida de oportunidades terapéuticas y peor pronóstico. Son, exactamente, los riesgos que Hassid y Kaafarani reclaman que el sistema aprenda a identificar.

Aunque las barreras para el acceso a la asistencia han estado fuera del radar de la seguridad clínica, sus consecuencias pueden ser igual de graves que las de los eventos adversos derivados de la asistencia sanitaria. 

Cuando un paciente no puede acceder a tiempo a la atención que necesita, algo está fallando en el sistema. Independientemente de que los problemas de acceso se deban a dificultades administrativas, a obstáculos organizativos o a decisiones de gestión inadecuadas, se trata de fallos que merecen ser analizados, registrados y corregidos con el mismo rigor que los que se producen durante la atención clínica. Reconocer su importancia es el primer paso para hacerles frente.


+ info:
Hassid VJ, Kaafarani HM. Patient Safety Begins With Access: Safety Events That Occur Before Meeting the Patient. JAMA. Publicado en línea el 11 de marzo de 2026. 
ECRI & Institute for Safe Medication Practices (ISMP). Top 10 Patient Safety Concerns 2026. Plymouth Meeting, PA: ECRI. Publicado en línea el 9 de marzo de 2026.
Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública (FADSP). Demoras en la Atención Primaria y aseguramiento privado. Publicado en línea el 5 de julio de 2023. 

Publicado por Rosa Añel

Cómo citar esta entrada: 
Añel Rodríguez RM. La seguridad del paciente comienza con el acceso a la atención sanitaria. [Internet]. Sano y Salvo. Blog de seguridad del paciente en atención primaria [20 de mayo de 2026; consultado 20 de mayo de 2026]. Disponible en: https://sano-y-salvo.blogspot.com/2026/05/la-seguridad-del-paciente-comienza-con.html 


5 de mayo, Día Mundial de la Higiene de Manos: "La acción salva vidas"

En 2005 la OMS lanzó su Primer Reto Mundial por la Seguridad del Paciente, "Una atención limpia es una atención más segura", destacando la higiene de manos como la medida fundamental para reducir las infecciones asociadas a la asistencia sanitaria (IAAS). 

En 2009 comenzó a celebrarse, cada 5 de mayo, el Día Mundial de la Higiene de Manos, dentro de la campaña "SALVA VIDAS: Lávate las manos". El objetivo no es otro que concienciar sobre la importancia de esta buena práctica: la higiene de manos es la medida más barata y eficaz para prevenir las infecciones y la diseminación de microorganismos multirresistentes.

Este año el programa de higiene de manos de la OMS —el primero y durante algunos años el único programa de seguridad del paciente de la agencia de las Naciones Unidas— cumple 18 años. El lema seleccionado, "La acción salva vidas", es un llamamiento a quienes prestan y apoyan la atención sanitaria para que refuercen las medidas de higiene de manos, contribuyendo a la seguridad de los pacientes y del personal sanitario.

También el Blog sano y salvo, el Grupo de Trabajo de Seguridad del Paciente de semFYC y sus recomendaciones de higiene de manos para atención primaria, cumplen 18 años en 2026. Unas recomendaciones pioneras y durante mucho tiempo únicas —hasta que la OMS publicó las suyas—, que siguen plenamente vigentes y que actualizamos al inicio de la pandemia

El Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC, por sus siglas en inglés) estima que 4,3 millones de pacientes hospitalizados adquieren al menos una IAAS cada año, y que hasta el 50% de las IAAS son evitables. 

Según el último informe del ECDC, cada año se producen más de 3,5 millones de IAAS en la Unión Europea y el Espacio Económico Europeo (UE/EEE), causando más de 90.000 muertes y aproximadamente 2,5 millones de años de vida ajustados por discapacidad: una carga que supera la de la gripe y la tuberculosis combinadas en esta región. Además, las IAAS constituyen el 71% de los casos de infecciones por bacterias resistentes a los antibióticos, lo que las convierte en uno de los principales impulsores de la resistencia antimicrobiana. 

En España, el Informe de Indicadores de Higiene de Manos 2024 del Sistema Nacional de Salud (SNS) aporta datos preocupantes. En atención primaria, el consumo medio de preparados de base alcohólica (PBA) fue de 3,8 litros por cada 10.000 consultas, y 16 de las 18 comunidades autónomas por debajo de 5 litros. Estos datos reflejan un descenso cercano al 24% respecto a 2023, con una caída acumulada de más del 87% desde el pico de 2020, lo que sitúa el consumo actual por debajo de los niveles prepandémicos. 

Cuando se observa la práctica real en el conjunto del SNS, el cumplimiento global de la higiene de manos se sitúa en el 61,2%, el dato más bajo de la serie desde 2019. No existen datos desagregados de cumplimiento específicos en atención primaria —los datos de cumplimiento por observación directa y de disponibilidad de PBA se refieren a las áreas de hospitalización y UCI—,  lo que impide conocer con precisión cómo se practica realmente la higiene de manos en las consultas de medicina de familia, pediatría o enfermería. Tampoco se puede saber si la situación en atención primaria es mejor o peor que en el ámbito hospitalario. En un entorno donde cada día se producen millones de contactos con pacientes vulnerables, esa laguna de información es, por sí sola, un problema. 

El informe del SNS incorpora por primera vez datos del programa de prevención de infecciones en los centros residenciales de personas mayores (programa PRINCESS), señalando que, hasta el momento, solamente 8 comunidades autónomas han iniciado acciones en este sentido.

En el marco de la Estrategia de Seguridad del Paciente del Sistema Nacional de Salud, el Ministerio de Sanidad se suma a la campaña del Día Mundial de la Higiene de Manos. En esta ocasión ha adaptado el mensaje de la campaña con el siguiente lema: “Antes del contacto y después también. Higiene de manos: por el paciente, por el centro, por ti”. Para facilitar la labor de difusión, pone a disposición de las instituciones y centros sanitarios la cartelería informativa destinada a reforzar esta práctica con el lema  “Desinféctate aquí antes y después de cada contacto, aunque uses guantes”, traducido a los diferentes idiomas oficiales.

La OMS desarrolla y pone a disposición nuevos materiales formativos e informativos, y todos los recursos trabajados desde el año 2009 para ayudar a poner en marcha la estrategia multimodal del programa de Higiene de Manos. También, como cada año, ha programado un seminario online que se emitirá en directo el 5 de mayo de 2026 (14:00 – 15:30 CET) con el objetivo de resaltar la importancia de tomar medidas para mejorar la higiene de manos y el control de infecciones en la atención sanitaria, y mostrar algunos ejemplos de los avances conseguidos a nivel mundial. La inscripción es gratuita.

La higiene de manos es una de las intervenciones más coste‑efectivas del sistema sanitario, con un alto retorno de la inversión y un impacto directo en la seguridad del paciente. Pero no se sostiene solo con buena voluntad. Requiere acceso continuado a recursos, formación, medición, seguimiento y retroalimentación. Para ello es necesario que todos los países cuenten con sistemas de monitorización del cumplimiento integrados en los planes de prevención y control de infecciones, un reto que debería extenderse también al ámbito comunitario.

Frente al riesgo de que esta celebración se convierta en un ritual simbólico con nuevos carteles y mensajes bienintencionados que se diluyen a los pocos días, el 5 de mayo es una buena oportunidad para preguntarnos por qué sigue siendo tan difícil integrar en la práctica diaria algo tan efectivo como la higiene de manos, y qué hace falta para que un gesto tan básico deje de depender del voluntarismo y forme parte real de una atención sanitaria segura. Todos los días del año.

+ info:
European Centre for Disease Prevention and Control. Healthcare-associated infections in European hospitals (PPS survey) 2022-2023. Stockholm: ECDC; 2024.
Ministerio de Sanidad de España. Campaña de higiene de manos 5 de mayo 2026 
World Health Organization. World Hand Hygiene Day 2026

Publicado por José Ángel Maderuelo y Rosa Añel

Cómo citar esta entrada:
Maderuelo Fernández JA, Añel Rodríguez RM. 5 de mayo, Día Mundial de la Higiene de Manos: "La acción salva vidas". [Internet]. Sano y Salvo. Blog de seguridad del paciente en atención primaria [5 de mayo de 2026; consultado 5 de mayo de 2026]. Disponible en: https://sano-y-salvo.blogspot.com/2026/05/5-de-mayo-dia-mundial-de-la-higiene-de.html 


Cuatro millones de vistas en Sano y salvo, el blog decano de la seguridad del paciente en atención primaria

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En enero de 2026, coincidiendo con su 18 aniversario, el blog Sano y salvo alcanzó los tres millones de vistas. Tan solo tres meses después, en abril de 2026, ha superado los cuatro millones. En este mes de abril ha habido más de medio millón de vistas, la cifra mensual más alta desde la creación del blog del Grupo de Trabajo de Seguridad del Paciente de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC).

Una progresión exponencial que refleja el interés creciente por los asuntos que trata esta publicación. En Sano y salvo se publican reseñas de artículos, guías y material de actualidad relacionado con la seguridad del paciente en el ámbito de la atención primaria o de interés para el conjunto del sistema sanitario. El blog no acepta financiación de la industria y ofrece sus contenidos para lectura y difusión libre de los interesados.

El equipo editorial, encabezado por Jesús Palacio hasta abril de 2023, está actualmente liderado por Rosa Añel. La autoría de las entradas publicadas ha sido variada, con la participación destacada de los editores, coordinadores e integrantes del Grupo de Trabajo, así como de otros expertos invitados. Entre los autores hay profesionales de medicina, enfermería y farmacia.

Como enfoque general, en el blog se ha promovido la cultura de seguridad del paciente —que busca encontrar y resolver todos los fallos, humanos y del sistema, que contribuyen a la aparición de eventos adversos— frente a la cultura imperante de la culpa —que solo busca encontrar cabezas de turco, sin promover los cambios necesarios para evitar nuevos eventos adversos—.

Entre los temas que hemos abordado están los problemas relacionados con la medicación y las pruebas diagnósticas, las medidas de prevención de infecciones asociadas a la asistencia sanitaria, la seguridad y calidad asistencial en epidemias y pandemias, los riesgos de la atención no presencial, la participación del paciente en su seguridad y la atención a las segundas víctimas, los profesionales que quedan afectados cuando sus pacientes sufren un evento adverso. En diversas ocasiones hemos hecho hincapié en que la seguridad de los pacientes y de los profesionales son dos caras de la misma moneda. 

Hay una línea editorial cuyas entradas han sido muy consultadas por los lectores: la que aborda tanto los excesos como los déficits en la atención sanitaria. La seguridad del paciente ya no se enfoca solo a hacer bien lo que hay que hacer, sino también a no hacer lo que no hay que hacer. Es por eso que hemos difundido o propuesto conceptos como deprescripción, dediagnóstico o deprevención, así como estrategias de desimplementación de las prácticas de bajo valor.

Estos excesos se acompañan, de una manera creciente, con déficits de atención a problemas relevantes, incluso críticos para la seguridad de los pacientes y la salud pública. Hay dificultades de acceso a una atención de calidad en todo el mundo, con una distribución de gran inequidad entre países, zonas y estratos sociales. El crecimiento de las demoras se ha disparado en los últimos años hasta el punto de que, en muchas y muy pobladas comunidades autónomas de España, han llegado a conculcar en la práctica el derecho a la atención en el sistema público de salud. En algunas comunidades se han recortado las plantillas y los medios de que disponen hasta impedir que se pueda prestar una atención con los mínimos estándares exigibles de calidad y seguridad. Un problema que afecta especialmente a la atención primaria y que llega en algunas comunidades a tener un número creciente de centros de salud, en la atención normal y urgente, sin médicos de familia o con médicos sin la especialidad de medicina familiar y comunitaria.

Hay actividades preventivas de eficacia y seguridad demostradas que han sido atacadas mediante campañas de desinformación —lanzadas incluso por los máximos responsables gubernamentales en países tan destacados como EE.UU.— con consecuencias visibles. Es el caso del resurgimiento de brotes de enfermedades epidémicas en distintos países de Europa y América del Norte, donde hacía muchos años que se habían erradicado, como está ocurriendo con el sarampión. 

Este grupo de trabajo insta a tener en cuenta el balance riesgo/beneficio de las intervenciones en gestión y atención a la salud, para descartar las que producen más daño que beneficio. A la luz de la evidencia disponible, se trata de evitar tanto los excesos como los déficits en las prestaciones. Por eso se han publicado entradas sobre el uso prudente de los medicamentos y otros tratamientos, de las pruebas diagnósticas y de las actividades preventivas. En atención a la salud: medicinas, pruebas y prevenciones, las justas.

Además de las entradas sobre los contenidos mencionados, también han sido muy visitadas las dedicadas a la necesidad de preservar y potenciar los atributos de la atención primaria que la hacen singularmente eficiente y segura. Hemos puesto una especial atención a la longitudinalidad, la relación duradera entre el paciente y su médico de familia, por los ataques que está recibiendo en los últimos años. Ataques que contrastan con la contundente evidencia de su impacto beneficioso para la seguridad e incluso la esperanza de vida de los pacientes, para la calidad y la eficiencia del sistema sanitario, y para la satisfacción de los pacientes y de los profesionales. 

Con el fin de facilitar la localización y consulta de contenidos, en la columna de la derecha están disponibles una serie de etiquetas y un buscador interno.

Complementan al blog otros canales de difusión como las cuentas en XBluesky y Slideshare de Sano y salvo, que contribuyen a la divulgación de las entradas publicadas en el blog y de otras actividades de los integrantes del grupo de trabajo.

Sano y salvo se ha consolidado como una referencia mundial en seguridad del paciente y atención primaria, visitado desde países de todo el mundo.

Países desde los que Sano y salvo es más consultado

Hace 18 años Sano y salvo publicaba su primera entrada. Era el primer recurso en internet dedicado a la seguridad del paciente en español y el único en cualquier idioma que la contemplaba en atención primaria. Un proyecto que se ha consolidado como un referente —a nivel nacional e internacional— sostenido en el rigor y la independencia. Cuatro millones de vistas después, su objetivo sigue siendo construir un lugar donde compartir conocimiento que resulte útil para los profesionales y contribuya a hacer más segura la asistencia sanitaria.

Publicado por Jesús Palacio y Rosa Añel

Cómo citar esta entrada: 
Palacio Lapuente J, Añel Rodríguez RM. Cuatro millones de vistas en Sano y salvo, el blog decano de la seguridad del paciente en atención primaria. [Internet]. Sano y Salvo. Blog de seguridad del paciente en atención primaria [1 de mayo de 2026; consultado 1 de mayo de 2026]. Disponible en: https://sano-y-salvo.blogspot.com/2026/05/cuatro-millones-de-vistas-en-sano-y.html


Prevención cuaternaria: la seguridad del paciente desde la consulta de Atención Primaria

La seguridad del paciente ha protagonizado el inicio del IV Congreso de Residentes, Jóvenes Médicos de Familia, Tutores y Unidades Docentes, organizado por la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria (semFYC) y celebrado los días 20 y 21 de marzo de 2026 en Zaragoza.

Pilar Astier, médica de familia y presidenta electa de WONCA (Organización Mundial de Medicina de Familia) y Rosa Añel, médica de familia y técnica de la Unidad Docente Multiprofesional de Atención Familiar y Comunitaria de Bizkaia —ambas integrantes del grupo de trabajo de Seguridad del Paciente de semFYC— presentaron la mesa inaugural titulada “Prevención cuaternaria: la seguridad del paciente desde la consulta de Atención Primaria". 

Astier y Añel abordaron un problema a menudo infravalorado: una parte importante de los daños evitables en la asistencia sanitaria no se deben a un defecto de intervenciones sino a un exceso. 

WONCA, siguiendo a Jamoulle, define en su diccionario la prevención cuaternaria como las medidas adoptadas para identificar a los pacientes con riesgo de sobremedicalización, protegerlos de nuevas intromisiones médicas y proponerles tratamientos que sean éticamente aceptables. La prevención cuaternaria constituye una herramienta fundamental para integrar la seguridad del paciente en la práctica clínica diaria y en la formación de los futuros especialistas en Medicina Familiar y Comunitaria.

La exposición partió de un caso clínico ilustrativo —una paciente de edad avanzada con pluripatología cuya evolución se complica tras diversas intervenciones aparentemente indicadas— para evidenciar lo fácil que resulta generar cascadas diagnósticas y terapéuticas con efectos adversos, deterioro funcional y pérdida de autonomía. Este ejemplo sirvió como hilo conductor para señalar que una parte relevante del daño evitable en los sistemas sanitarios está relacionada con intervenciones innecesarias o desproporcionadas.

Desde esta perspectiva, las ponentes recordaron que la prevención cuaternaria tiene como objetivo proteger a las personas de los daños derivados de las intervenciones sanitarias, incluso de aquellas que se realizan con intención preventiva. Este enfoque obliga a reconsiderar críticamente la práctica clínica habitual, especialmente en contextos como el de la atención primaria donde la incertidumbre, la presión asistencial y las expectativas de pacientes y profesionales pueden favorecer la sobreactuación y el uso inadecuado de recursos.

Uno de los ejes centrales de la sesión fue el papel de la prevención cuaternaria como competencia profesional avanzada a enseñar durante la residencia. Se destacó la necesidad de incorporar de forma explícita en la formación médica especializada aspectos como el manejo clínico de la incertidumbre, la prescripción prudente de pruebas y tratamientos, la revisión crítica de los diagnósticos y tratamientos (y su reversión, cuando proceda), la detección y prevención de cascadas diagnósticas y terapéuticas, y el valor clínico del “no hacer” cuando está indicado. Asimismo, se subrayó el papel del tutor como modelo de práctica clínica prudente, promoviendo el desarrollo del juicio crítico de los residentes y evitando la medicina de complacencia.

Entre los contenidos de la sesión, Añel y Astier presentaron una serie de recomendaciones prácticas orientadas a fomentar una medicina más reflexiva y a facilitar la incorporación de la prevención cuaternaria en el ámbito docente y asistencial. Estas recomendaciones —y las referencias bibliográficas que las sustentan— están recogidas, en formato descargable e imprimible, en estas dos infografías:

Decálogo para residentes (clic para ampliar)              Decálogo para tutores (clic para ampliar)

 

Estos materiales pueden resultar especialmente útiles como herramientas docentes y como apoyo para la reflexión individual y del equipo sobre cómo integrar la práctica prudente en la actividad cotidiana.

Durante la sesión congresual, se destacó el valor del liderazgo clínico, el trabajo en equipo y la participación de pacientes y cuidadoras como elementos facilitadores del cambio cultural necesario para evitar los excesos en medicina de familia.

Otro aspecto relevante fue la necesidad de avanzar desde el plano teórico al práctico mediante estrategias de desimplementación de prácticas de bajo valor. Entre las acciones propuestas se señalaron las siguientes: 

  • Priorizar la atención centrada en la persona frente a la centrada en pruebas.
  • Informar adecuadamente a los pacientes para ajustar sus expectativas y para facilitar el proceso de toma de decisiones compartidas.
  • Identificar intervenciones innecesarias o potencialmente dañinas.
  • Practicar el dediagnóstico y la deprescripción cuando proceda.
  • Incorporar indicadores sencillos de evaluación y seguimiento.

También se planteó que el médico de familia, que es quien atiende en primer lugar al paciente que solicita acceso al sistema sanitario, ha de cuidar de su seguridad a lo largo del itinerario asistencial. Hay que tener en cuenta que muchos de los eventos adversos que se producen en el ámbito sanitario se originan en los traspasos asistenciales.

El mensaje final es claro: la prevención cuaternaria no es únicamente un concepto teórico, sino una actitud profesional que debe impregnar tanto la formación como la práctica clínica diaria. Incorporarla de forma consciente al aprendizaje de los residentes supone avanzar hacia una medicina más segura, más prudente y más alineada con los valores y con la razón de ser de la Medicina Familiar y Comunitaria. Porque mejorar la salud no siempre consiste en hacer más, sino en saber cuándo es mejor no hacer, cuándo es más prudente la espera atenta y cuándo es necesario deshacer.

Publicado por Sano y salvo

Cómo citar esta entrada: 
Prevención cuaternaria: la seguridad del paciente desde la consulta de Atención Primaria. [Internet]. Sano y Salvo. Blog de seguridad del paciente en atención primaria. [19 de abril de 2026; consultado 19 de abril de 2026]. Disponible en: https://sano-y-salvo.blogspot.com/2026/04/prevencion-cuaternaria-la-seguridad-del.html 


Día Mundial de la Seguridad del Paciente 2026: atención segura para las enfermedades no transmisibles

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha anunciado que el tema del Día Mundial de la Seguridad del Paciente 2026, que se celebrará el próximo 17 de septiembre, será la “Atención segura para las enfermedades no transmisibles”. 

Las enfermedades no transmisibles, como las cardiovasculares, el cáncer, la diabetes o las enfermedades respiratorias crónicas, constituyen la principal causa de muerte prematura, y evitable, a nivel mundial y requieren una atención sanitaria continuada y compleja.

Entre los principales riesgos de seguridad en la atención a las personas con enfermedades crónicas se encuentran los retrasos diagnósticos, los errores de medicación, las infecciones asociadas a la asistencia sanitaria y los incidentes relacionados con el uso de dispositivos médicos. A estos riesgos se suman otros asociados a situaciones frecuentes en estos pacientes: la polimedicación, la multimorbilidad, las transiciones entre niveles asistenciales y las dificultades de acceso a la atención. La necesidad de un seguimiento prolongado, la participación de múltiples profesionales y la falta de coordinación entre ellos, configuran además un contexto de especial riesgo de eventos adversos derivados de la asistencia.

Esta jornada pretende aumentar la concienciación global sobre la seguridad del paciente y promover acciones coordinadas para reducir el daño evitable asociado a la atención sanitaria. La edición de este año nos recuerda que la seguridad del paciente debe formar parte del abordaje integral de las enfermedades crónicas y que reducir el daño evitable también forma parte del buen manejo clínico de estos pacientes.

El lema "Atención segura para toda la vida" resulta especialmente relevante en atención primaria, porque la longitudinalidad, la continuidad asistencial, la prevención del sobrediagnóstico, la adecuación terapéutica y la coordinación entre niveles asistenciales son aspectos esenciales para la seguridad del paciente.

Como en ediciones previas, esta convocatoria constituye una oportunidad para revisar nuestras prácticas y compartir iniciativas que contribuyan a una atención más segura.


+ info
Experiencia vivida que inspira el Día Mundial de la Seguridad del Paciente 2026: Atención segura para las enfermedades no transmisibles. Organización Mundial de la Salud. 30 de marzo de 2026 

Publicado por Sano y salvo

Cómo citar esta entrada: 
Día Mundial de la Seguridad del Paciente 2026: atención segura para las enfermedades no transmisibles. [Internet]. Sano y Salvo. Blog de seguridad del paciente en atención primaria. [3 de abril de 2026; consultado 3 de abril de 2026]. Disponible en: https://sano-y-salvo.blogspot.com/2026/04/dia-mundial-de-la-seguridad-del.html


Complejidad, atención geriátrica y seguridad del paciente

La atención a las personas mayores suele describirse como complicada. Pero en realidad es más que eso: es compleja. Múltiples factores interactúan entre sí, los cambios pueden amplificarse de forma inesperada y los resultados no siempre siguen trayectorias previsibles.

Aunque usamos los términos “complicado” y “complejo” indistintamente, conviene detenerse en los matices. Una situación complicada está compuesta por muchos elementos y variables, pero sus relaciones tienden a ser estables y, con análisis y tiempo suficientes, se puede llegar a entender su funcionamiento y sus interacciones para abordarla de forma adecuada. Una situación compleja, en cambio, se caracteriza por interacciones dinámicas, con retroalimentación y adaptación constante; incluso disponiendo de la mejor información y un análisis cuidadoso, siempre queda una parte de incertidumbre, porque el sistema cambia mientras lo observamos y mientras intervenimos. Las situaciones complejas son más difíciles de abordar que las situaciones complicadas.

En la atención a las personas mayores confluyen ambas circunstancias: el abordaje de los problemas de salud es complicado (multimorbilidad, fragilidad, polifarmacia, necesidad de conciliación y coordinación de las diferentes intervenciones, etc.) y se trata de una realidad compleja, donde la seguridad de la asistencia depende de reconocer interacciones, puntos de inflexión y cascadas de intervenciones inadecuadas. 

La Revista de la Sociedad Americana de Geriatría ha publicado un editorial titulado Cuando las pequeñas cosas suman: aprovechar la teoría de la emergencia para decodificar la complejidad en la atención geriátrica, que parte de la premisa de que los pacientes geriátricos funcionan como sistemas complejos: pequeñas variaciones pueden desencadenar cambios bruscos y desestabilizadores.

La complejidad clínica se define como la interacción dinámica entre múltiples condicionantes y características del propio paciente y factores del sistema sanitario. Una interacción que genera trayectorias no lineales, efectos emergentes y un elevado nivel de incertidumbre. 

Las autoras proponen un marco conceptual para comprender y abordar esta complejidad. Los resultados en salud no pueden explicarse únicamente por factores clínicos aislados, sino por la interacción entre cuatro dominios (biológico, funcional, psicológico/cognitivo y social) y por las propiedades emergentes que surgen de esa interacción.

Las propiedades emergentes ayudan a entender por qué la evolución clínica de las personas mayores resulta difícil de predecir. Entre ellas destacan cuatro conceptos clave de la teoría de la complejidad: 

  1. Dinámica no lineal. En los sistemas complejos los efectos no son proporcionales a las causas. En geriatría, un desencadenante aparentemente menor —una infección leve, un cambio de medicación o una alteración social— puede precipitar eventos importantes como delirium, fragilidad o pérdida de autonomía.
  2. Autoorganización. Los sistemas complejos generan patrones de funcionamiento sin que exista un control central. En la práctica clínica esto se observa en cómo pacientes, familias y profesionales desarrollan rutinas y estrategias adaptativas para afrontar las limitaciones funcionales o cognitivas.
  3. Transiciones de fase o puntos de inflexión. Cuando se supera un determinado umbral, el sistema puede cambiar bruscamente de estado. En geriatría esto se refleja, por ejemplo, en el paso relativamente repentino de una situación estable a la fragilidad o a la discapacidad tras una situación de estrés aparentemente menor.
  4. Dependencia de la trayectoria. Las decisiones y eventos tempranos condicionan las posibilidades futuras. Intervenciones iniciales, hospitalizaciones o procesos de descompensación pueden marcar trayectorias de deterioro que después resultan difíciles de modificar.

Resumen gráfico de la teoría de la complejidad aplicada a la atención geriátrica. Traducido al español por Rosa Añel para Sano y salvo, del original "When Little Things Add Up: Harnessing Emergence Theory to Decode Complexity in Geriatric Care" publicado en la revista Journal of American Geriatrics Society.


Desde esta perspectiva y como se muestra en la figura, las autoras recomiendan estas cuatro líneas de acción en la práctica clínica:

  1. Evaluación dinámica a lo largo del tiempo. Más que “fotografías” puntuales, proponen una monitorización sensible a cambios y fluctuaciones que pueden actuar como señales tempranas. Por ejemplo, variaciones funcionales o cambios cognitivos sutiles.
  2. Detección temprana de señales de deterioro. La vigilancia de cambios leves pero significativos requiere que profesionales y personas cuidadoras estén preparadas para reconocerlos y actuar con rapidez, evitando que se consoliden en "trayectorias de deterioro". Por ejemplo, cambios en la marcha, el apetito, el sueño, el estado de ánimo o la cognición.
  3. Prevención de cascadas de eventos adversos. Los eventos adversos rara vez ocurren de forma aislada: se retroalimentan en bucles que amplifican la vulnerabilidad del paciente a lo largo del tiempo. Prevenirlos exige identificar los “puntos de intervención de alto impacto” capaces de interrumpir esas cascadas, como sucede con las interacciones y efectos secundarios de la polifarmacia, o con las consecuencias de la inmovilización por hospitalización o cirugía.
  4. Plan de cuidados interdisciplinar. Dado que los problemas se retroalimentan entre los cuatro dominios (biológico, funcional, psicológico y social), los enfoques aislados o específicos para el abordaje de cada enfermedad resultan insuficientes. Se necesitan intervenciones combinadas y coordinadas que generen efectos sinérgicos y sostenibles. Por ejemplo, en un plan de acción dirigido a un paciente frágil, mejorar el estado nutricional combinado con entrenamiento de fuerza y equilibrio facilita su participación en actividades grupales estructuradas y reduce el aislamiento, con efectos positivos en el estado de ánimo y bienestar psicológico. 

En términos prácticos, aplicar la teoría de la complejidad a la asistencia geriátrica implica cambiar el enfoque clínico: pasar de una gestión estática, reactiva y centrada en enfermedades aisladas a una planificación de la atención más dinámica, proactiva y orientada a la persona.


+ info:
Izquierdo-Porrera AM, Kheirbek RE, Sorkin JD. When Little Things Add Up: Harnessing Emergence Theory to Decode Complexity in Geriatric Care. J Am Geriatr Soc. 2025 Dec 23. doi: 10.1111/jgs.70239. Epub ahead of print. PMID: 41437418.

Publicado por: Rosa Añel y Elena Serrano

Cómo citar este artículo: 
Añel Rodríguez RM, Serrano Ferrández E. Complejidad, atención geriátrica y seguridad del paciente. [Internet]. Sano y Salvo. Blog de seguridad del paciente en atención primaria. [10 de marzo de 2026; consultado 10 de marzo de 2026]. Disponible en: https://sano-y-salvo.blogspot.com/2026/03/complejidad-atencion-geriatrica-y.html


Prescripción pragmática, adaptada al nivel de fragilidad de las personas mayores: nueva guía británica

La Sociedad Británica de Geriatría, el Real Colegio de Médicos Generalistas del Reino Unido y la Real Sociedad Farmacéutica del Reino Unido han publicado una guía de ayuda a la toma de decisiones para reducir los problemas relacionados con la medicación en pacientes frágiles de edad avanzada.

La Nueva guía de prescripción pragmática para personas mayores con fragilidad moderada o grave se apoya en dos pilares clave para la seguridad del paciente:

  1. Estratificar el enfoque terapéutico por grado de fragilidad. Los pacientes con fragilidad leve pueden beneficiarse de los mismos objetivos terapéuticos que las personas sin fragilidad. Sin embargo, en los pacientes con fragilidad moderada o grave la prioridad es evitar el deterioro funcional, las caídas, los ingresos y otros eventos adversos, más que perseguir los objetivos de control que indican las guías clínicas "clásicas".
  2. Tomar decisiones compartidas con cada paciente y sus familiares y personas cuidadoras. Las recomendaciones de esta guía están pensadas para facilitar el intercambio de información respecto a qué se espera conseguir con cada medicamento, en cuánto tiempo, qué probabilidades de beneficio y posibles daños existen, y cómo se alinean estas expectativas con las preferencias y objetivos vitales de la persona mayor.

El término "prescripción pragmática" se refiere a la prescripción razonada y adaptada al nivel de fragilidad de cada paciente, priorizando reducir la carga superflua de medicamentos y, en consecuencia, los daños derivados de esos tratamientos farmacológicos.

La evidencia disponible sobre la utilidad de muchos medicamentos es débil cuando se trata de personas mayores con fragilidad moderada o grave. Estas personas están infrarrepresentadas en los ensayos clínicos. Sin embargo, los resultados de los estudios se extrapolan, obviando que las personas con fragilidad, sobre todo las de avanzada edad, son más vulnerables a los efectos adversos de la medicación. 

Las guías de práctica clínica estándar, centradas en una sola enfermedad, tienden a recomendar una mayor prescripción, mientras que la experiencia clínica con personas frágiles y polimedicadas indica que es mejor simplificar los tratamientos. En cualquier caso, hay que tener en cuenta que ninguno de estos dos enfoques es universalmente válido. La mejor solución pasa por individualizar la atención a través de la toma de decisiones compartida, así como ajustar la intensidad de los objetivos terapéuticos al pronóstico y la situación funcional de cada paciente. Estos dos elementos son la base para aplicar esta nueva herramienta. 

La guía ofrece información y recomendaciones para ayudar a todos los prescriptores, tanto de atención primaria como hospitalaria, a establecer objetivos terapéuticos más flexibles que los indicados en las guías habituales. Se trata de ajustar los objetivos a alcanzar en cada paciente, adecuándolos a su situación actual y teniendo en cuenta también cuál es su esperanza de vida.

Un ejemplo claro es el tratamiento farmacológico de la hipertensión arterial. Estudios observacionales recientes han mostrado que en personas con demencia los efectos adversos asociados a antihipertensivos pueden duplicarse y que, en mayores de 75 años con fragilidad moderada o grave, tener una presión arterial sistólica muy baja (<130 mmHg) se asocia con mayor mortalidad que tener cifras más altas (140–180 mmHg). Estos datos obligan a replantearse objetivos de control tensional demasiado estrictos en pacientes frágiles, especialmente cuando ya presentan deterioro funcional o cognitivo.

A continuación, presentamos la guía, traducida al español, en la que se detallan seis situaciones que plantean la necesidad de adecuar las intervenciones a la situación de los pacientes, sopesando los posibles beneficios y perjuicios. Son situaciones frecuentes en personas de edad avanzada y fragilidad moderada-severa. 

Guia de prescripción pragmática para reducir el daño en personas mayores con fragilidad moderada o grave  traducida al español del original “Pragmatic prescribing to reduce harm for older people with moderate to severe frailty” por Rosa Añel para Sano y salvo


Las personas mayores con fragilidad moderada o grave consultan con frecuencia en atención primaria y son pacientes de difícil manejo porque acumulan diagnósticos, tratamientos y visitas a distintos niveles asistenciales. Que su atención esté bien orientada y sea lo más segura posible supone un reto actual y futuro, debido a los cambios demográficos esperables para los próximos años. 

En este contexto, la nueva guía de prescripción pragmática es una ayuda concreta y manejable, que puede y debe incorporarse a la práctica clínica diaria de los prescriptores para lograr una medicación más segura y proporcionada. Es una invitación a revisar cómo prescribimos, a simplificar los regímenes terapéuticos en lo posible y a alinear mejor los tratamientos con los objetivos de las personas mayores frágiles. Son pacientes que precisan una prescripción basada en la evidencia y la prudencia, que tenga en cuenta su especial vulnerabilidad para no acabar causándoles más daño que beneficio.


+ info:
Woodford H. New guidance to enable pragmatic prescribing for older people with moderate to severe frailty [Internet]. London: British Geriatrics Society. [24 de noviembre de 2025; consultado 6 de diciembre de 2025]. Disponible en: https://www.bgs.org.uk/new-guidance-to-enable-pragmatic-prescribing-for-older-people-with-moderate-to-severe-frailty 
Petchey L, Gentry T. More harm than good: why more isn’t always better with older people’s medicines [Internet]. London: Age UK; 2019 [consultado 11 de diciembre de 2025]. Disponible en: https://www.ageuk.org.uk/siteassets/documents/reports-and-publications/reports-and-briefings/health--wellbeing/medication/190819_more_harm_than_good.pdf

Publicado por Rosa Añel y Jesús Palacio

Cómo citar este artículo:
Añel Rodríguez RM, Palacio Lapuente J. Prescripción pragmática, adaptada al nivel de fragilidad de las personas mayores: nueva guía británica. [Internet]. Sano y Salvo. Blog de seguridad del paciente en atención primaria. [12 de diciembre de 2025; consultado 12 de diciembre de 2025]. Disponible en: https://sano-y-salvo.blogspot.com/2025/12/prescripcion-pragmatica-adaptada-al.html


Luces y sombras de la nueva Estrategia de Seguridad del Paciente del SNS 2025-2035. Ponencia de Lourdes Luzón y Rubén Blanco en el XLV Congreso semFYC, 14 de noviembre de 2025

Con motivo del XLV Congreso de la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria (semFYC), que se ha celebrado recientemente en Madrid, hemos hablado con Lourdes Luzón Oliver, médica de familia en el Centro de Salud Totana Sur (Murcia), y Rubén Blanco Herrera, médico de familia en el Centro de Salud Béjar (Salamanca), ambos miembros del Grupo de Trabajo de Seguridad del Paciente de la semFYC.

Lourdes y Rubén han participado en una de las sesiones de actualización que presentan los grupos de trabajo de semFYC, llamadas “micropíldoras”, analizando las novedades, fortalezas y debilidades de la nueva Estrategia de Seguridad del Paciente del Sistema Nacional de Salud (SNS) 2025-2035, con especial atención a la atención primaria. Les hemos pedido que nos expliquen los principales resultados y conclusiones del análisis que han realizado. 

Sano y salvo: ¿Qué es y qué se espera de la nueva Estrategia de Seguridad del Paciente del SNS 2025-2035?

Lourdes Luzón: La nueva estrategia supone una apuesta por seguir trabajando de manera transversal la seguridad del paciente, con el objetivo de minimizar y reducir los daños asociados a la asistencia sanitaria. Lo más relevante es que consolida todo el camino recorrido desde 2005, incorpora lo aprendido en la evaluación de la Estrategia 2015-2020 y plantea un horizonte de una década, para dar continuidad a las acciones que ya están en marcha y orientar las políticas de seguridad del paciente en todo el SNS durante los próximos diez años. 

S. y s.: En vuestra ponencia partís, precisamente, del análisis de los resultados de la anterior estrategia 2015-2020. ¿Qué resultados destacaríais y en qué aspectos diríais que queda más por mejorar? 

Rubén Blanco: Creemos que se han desarrollado avances en la cultura de la seguridad del paciente a nivel nacional, sobre todo en cultura de seguridad. El hecho de que alrededor del 79 % de los centros de atención primaria y el 74 % de los hospitales dispongan de un Plan de Seguridad del Paciente es un cambio notable respecto a hace unos años, aunque los avances son desiguales entre Comunidades Autónomas (CC. AA.) y entre unos centros sanitarios y otros. Si hablamos de prácticas clínicas seguras, encontramos muchos claroscuros como, por ejemplo, los siguientes: 
  • En el uso seguro de medicamentos, menos del 45 % de los centros de salud y el 40 % de los hospitales aplican protocolos para medicación de alto riesgo.
  • La prescripción de benzodiacepinas sigue siendo muy elevada: más de la mitad de las personas mayores de 65 años tienen pautada alguna, pese a las recomendaciones de "No Hacer" que insisten en no usarlas. 
  • En cirugía segura, solo un 20 % de los hospitales tienen implantada de forma sistemática la lista de verificación quirúrgica.
  • La adherencia de los profesionales a la higiene de manos se sitúa alrededor del 60 %, y el uso de preparados de base alcohólica en torno al 52 %, unas cifras claramente mejorables.
Todo esto muestra que la brecha entre lo que sabemos que hay que hacer y lo que realmente hacemos sigue siendo grande.

S. y s.: Entrando ya en la Estrategia de Seguridad del Paciente del SNS 2025-2035, ¿qué cambios destacaríais respecto a la anterior?

Lourdes Luzón: Se ha ampliado el enfoque a todos los niveles. Hablamos de un horizonte temporal más prolongado, de una participación en su elaboración más multidisciplinar, incluyendo a las asociaciones de pacientes, y de una visión que va más allá del propio sistema sanitario, al considerar los cuidados en el domicilio, en centros sociosanitarios, residencias de personas mayores e instituciones que prestan cuidados a personas con problemas de salud mental. En este sentido, la nueva estrategia añade una séptima línea estratégica.

Creemos que esta ampliación es verdaderamente ambiciosa, pero su éxito dependerá de cómo se implemente en cada servicio de salud. Además, el Ministerio tendrá que realizar un trabajo importante de difusión y coordinación con todos los agentes implicados.

 

Contenidos de la sesión "Estrategia de Seguridad del Paciente del SNS 2025-2035", presentada por Lourdes Luzón y Rubén Blanco, 14 de noviembre de 2025, Madrid


S. y s.: ¿Qué destacaríais en relación con la gestión del riesgo y los sistemas de notificación?

Rubén Blanco: El análisis de la Línea estratégica 3, que se centra en la gestión de riesgos y en el uso del Sistema de Notificación y Aprendizaje para la Seguridad del Paciente (SiNASP), muestra los siguientes resultados: 
  • Las 17 CC. AA. tienen unidades de gestión de riesgos (UGR) en más de la mitad de sus hospitales, pero solo 8 CC. AA. cuentan con UGR implantadas en atención primaria.
  • El SiNASP está disponible en prácticamente todo el territorio, pero la participación de los centros de salud es baja: se notifica menos de lo que se podría y, muchas veces, lo notificado no se traduce en cambios.
  • Los incidentes más notificados son los errores de medicación, los problemas de identificación de pacientes y los fallos de comunicación. 

S. y s.: En vuestra presentación también habláis de los puntos débiles de la nueva estrategia. ¿Cuáles os preocupan más?

Lourdes Luzón: Además de su extensión —se trata de un documento de 104 páginas, lo que dificulta que el profesional de a pie lo conozca y lo incorpore a su trabajo cotidiano— hay tres aspectos que nos parecen especialmente preocupantes:
  1. Los indicadores de evaluación están por definir. La estrategia insiste en que hay que medir, pero todavía no concreta qué indicadores se van a utilizar, cómo se van a recoger y quién va a rendir cuentas. Sin indicadores claros no podremos saber si realmente estamos mejorando. Eso sí, en el documento se señala que esos indicadores se van a definir y estarán consensuados entre el Ministerio y las Consejerías. 
  2. No hay un apartado específico para atención primaria. La estrategia se plantea para todos los niveles, pero la atención primaria queda diluida en un documento muy extenso. Teniendo en cuenta las particularidades de su práctica, hubiera sido deseable un capítulo o subapartado propio, con objetivos y acciones claramente adaptados a nuestro ámbito.
  3. Muchos objetivos, pocas medidas concretas. El documento recoge un número muy elevado de objetivos, pero a menudo sin aterrizar en acciones operativas, responsables, plazos y recursos. Se trata de una lista muy extensa de lo que hay que hacer, pero con pocas directrices claras y prácticas sobre cómo hay que hacerlo. 

S. y s.: ¿Qué papel atribuís a los profesionales de atención primaria en que la estrategia no se quede en papel?

Rubén Blanco: La estrategia es solo un marco. Quien la hace real son los equipos de profesionales. Ya que la responsabilidad de desplegar e implementar la estrategia depende de las CC. AA., creemos que desde estas deben definirse planes concretos y alcanzables que permitan avanzar en la cultura de seguridad. Hay que evaluar y conocer cada territorio para poder adaptar la estrategia a las características de cada área de salud. Es fundamental trabajar con los servicios hospitalarios para reducir incidentes en las transiciones. Hay que "formar, formar y formar" a los profesionales de las diferentes categorías para que todos seamos conscientes de los riesgos que asumimos en cada acto médico, enfermero y administrativo, y trabajar conjuntamente para incorporar las barreras que nos ayuden a evitarlos.

Lourdes Luzón: Y también ser realistas y firmes al mismo tiempo: la seguridad del paciente no puede construirse a costa de más sobrecarga para los profesionales, sin recursos adicionales. La estrategia habla de cultura, pero la cultura se sostiene con condiciones de trabajo razonables y con estructuras estables de apoyo. Es importante que, como profesionales, lo digamos alto y claro.

S. y s.: Muchas gracias a los dos por vuestra labor de divulgación en el XLV Congreso semFYC y por ayudarnos a entender mejor las fortalezas y limitaciones de esta nueva estrategia para la mejora de la seguridad del paciente a nivel del SNS.



Cómo citar esta entrada:
Luzón Oliver L, Blanco Herrera R. Luces y sombras de la nueva Estrategia de Seguridad del Paciente del SNS 2025-2035. Ponencia de Lourdes Luzón y Rubén Blanco en el XLV Congreso semFYC, 14 de noviembre de 2025. [Internet]. Sano y Salvo. Blog de seguridad del paciente en atención primaria. [4 de diciembre de 2025; consultado 4 de diciembre de 2025]. Disponible en: https://sano-y-salvo.blogspot.com/2025/12/luces-y-sombras-de-la-nueva-estrategia.html 


Prácticas de bajo valor y estrategias para revertirlas: de la teoría a la práctica. Sesión impartida por Rosa Añel y Txema Coll en el XLV Congreso semFYC, Madrid 13 de noviembre de 2025

El pasado 13 de noviembre, en el XLV Congreso de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC) celebrado en Madrid, Rosa Añel y Txema Coll impartieron la sesión interactiva titulada “(No) hacer lo que (no) hay que hacer. Prácticas de bajo valor y estrategias para revertirlas”.

La participación de Añel y Coll en este congreso de ámbito nacional, afianza y da continuidad a las publicaciones y actividades desarrolladas por los integrantes del grupo de trabajo de Seguridad del Paciente de semFYC.

El objetivo de la sesión ha sido informar y sensibilizar sobre el impacto de las prácticas de bajo valor (PBV) y las dificultades para revertirlas. No se trata de prácticas exóticas, sino de acciones rutinarias, integradas en la inercia clínica, frecuentemente demandadas por los pacientes e incluso promovidas por el propio sistema. 

Diferentes estudios realizados a nivel nacional e internacional cuantifican que entre el 20 y el 40% de las prácticas que se realizan habitualmente en las consultas de atención primaria son inadecuadas por tratarse de prácticas ineficientes, perjudiciales o, simplemente, superfluas o inútiles. El que sean intervenciones que aportan poco o ningún beneficio, no quiere decir que sean inocuas. Pueden causar daño a los pacientes y, además, consumen recursos que podrían destinarse a otras actuaciones más efectivas y necesarias. Precisamente por eso su revisión crítica es clave para la seguridad del paciente y para la sostenibilidad del sistema.

Como se recoge en la crónica publicada por iSanidad, el mensaje central del debate podría condensarse en una sola frase de Añel: “No hay efecto adverso más lamentable y prevenible que el derivado de una práctica de bajo valor que no debía haberse realizado”. 

Los ponentes señalaron que el objetivo de las estrategias para revertir las PBV no es simplemente dejar de hacer por el mero hecho de hacer menos. Se trata más bien de contrarrestar los llamados "excesos médicos" y de adecuar las intervenciones a las necesidades reales de la población. El fin último es garantizar una atención que aporte más beneficios que daños, tenga en cuenta las circunstancias y necesidades de cada paciente, se sustente en la mejor evidencia disponible y suponga un uso eficiente de recursos.

                    Contenidos de la sesión "(No) hacer lo que (no) hay que hacer. Prácticas de bajo valor y estrategias para revertirlas", presentada por Rosa Añel y Txema Coll, el 13 de noviembre de 2025 en Madrid


Tras una breve introducción para aclarar la confusión que generan los conceptos "valor" y "bajo valor" aplicados a las intervenciones sanitarias, Añel y Coll fueron desgranando las causas y las consecuencias de las PBV, y las dificultades con las que se encuentran los profesionales para revertirlas. 

También advirtieron sobre las consecuencias indeseadas que puede tener la retirada brusca de una PBV como, por ejemplo, la infrautilización de intervenciones útiles, la sustitución de una intervención de bajo valor por otra aún peor, el deterioro de la relación médico-paciente o el desplazamiento de la demanda del paciente a otros niveles asistenciales.

En la parte final de su exposición, los ponentes subrayaron que reducir las PBV es un desafío actual para todos los sistemas sanitarios y que no basta con publicar listados de recomendaciones de "No Hacer", es necesario pasar a la acción: desimplementar de forma activa y planificada. 

Para orientar las intervenciones, presentaron las propuestas de Kool y colaboradores, basadas en el marco de desimplementación de «Choosing Wisely», que propone seguir los siguientes pasos:

  1. Identificar las PBV.
  2. Priorizar qué PBV abordar primero, ya que no es posible revertir todas a la vez. 
  3. Analizar, en cada contexto, los principales obstáculos y elementos facilitadores.
  4. Diseñar intervenciones de cambio adaptadas: formación, recordatorios, ayudas a la decisión, cambios organizativos, etc.
  5. Medir y evaluar utilizando indicadores antes y después de la intervención, que midan el impacto de la reversión de las PBV en la seguridad clínica, en el coste para el sistema y en la satisfacción de pacientes y profesionales.
  6. Divulgar los resultados efectivos para favorecer su extensión a otras organizaciones sanitarias.

También explicaron el enfoque de las “4 E” de Silverstein y colaboradores, que propone desarrollar iniciativas que combinen múltiples enfoques, incorporando los siguientes elementos: 

  1. Educar o formar a los profesionales: proporcionar información sobre las indicaciones respaldadas por las guías, los daños del uso excesivo y lo seguro que es reducir la atención de poco valor.
  2. Emitir recordatorios: utilizar ayudas a la toma de decisiones clínica, alertas, ventanas emergentes, listas de verificación, etc., para ayudar a los profesionales a evitar el uso excesivo.
  3. Estandarizar las actuaciones: empoderar a los equipos de trabajo potenciando la colaboración interdisciplinar, delegar tareas médicas a otros miembros del equipo, como protocolos de enfermería, para ayudar a revertir ciertas PBV.
  4. Exigir el cumplimiento de las recomendaciones: aplicar la gestión de forma rigurosa. 

Según la evidencia revisada por estos autores, cada paso sucesivo requiere más esfuerzo, pero también es más efectivo para reducir la atención innecesaria de manera sostenible. 

A modo de síntesis, la sesión de Rosa Añel y Txema Coll sitúa el abordaje de las PBV en el centro de la agenda de seguridad del paciente, no como una moda, sino como un eje estratégico, y deja varios mensajes especialmente relevantes para quienes trabajamos en atención primaria:
  • Reconocer que el problema existe y es frecuente: una parte importante de lo que hacemos cada día puede ser de escaso o nulo valor para nuestros pacientes.
  • Incorporar formación específica en PBV: la capacitación de los profesionales es la primera palanca de cambio, como se evidenció en el intenso debate con el público.
  • Trabajar con datos: incorporar indicadores sencillos que permitan “poner números” a las PBV en cada equipo y seguir la evolución de las intervenciones de desimplementación.
  • Desimplementar de forma gradual y priorizada: empezar por unas pocas PBV de alta prevalencia e impacto, factibles de abordar con los recursos disponibles.
  • Cuidar la relación con pacientes y equipos: explicar por qué dejamos de hacer algo que antes hacíamos, apostar por la decisión compartida e implicar al personal de enfermería y al resto de profesionales de los equipos de atención primaria. 
Como señalaron los ponentes, ha llegado el momento de pasar de la teoría a la acción: de las recomendaciones de “No Hacer” a una reducción medible y segura de las prácticas que se ha demostrado que no aportan valor.

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Publicado por Sano y salvo
Cómo citar esta entrada:
Prácticas de bajo valor y estrategias para revertirlas: de la teoría a la práctica. Sesión impartida por Rosa Añel y Txema Coll en el XLV Congreso semFYC, Madrid 13 de noviembre de 2025. [Internet]. Sano y Salvo. Blog de seguridad del paciente en atención primaria. [21 de noviembre de 2025; consultado 21 de noviembre de 2025]. Disponible en: https://sano-y-salvo.blogspot.com/2025/11/practicas-de-bajo-valor-y-estrategias.html


18 de noviembre, Día Europeo para el Uso Prudente de los Antibióticos 2025


El 18 de noviembre se celebra el Día Europeo para el Uso Prudente de los Antibióticos 2025, una iniciativa que el Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC, por sus siglas en inglés) promueve cada año desde 2008. El objetivo es sensibilizar sobre la amenaza que supone la resistencia a los antimicrobianos y promover el uso adecuado de los antibióticos en la salud humana, animal y medioambiental. Con el lema “De la resistencia a la resiliencia: los trabajadores de la salud lideran el cambio”, la campaña de este año pone el foco en el liderazgo profesional.

La mayor parte de las infecciones comunitarias son atendidas en atención primaria y no requieren antibióticos. Por eso es clave la adecuación de la práctica clínica en el primer nivel asistencial. Entre las recomendaciones para que los antibióticos conserven su eficacia se encuentran las siguientes: 

  • Diagnosticar bien antes de prescribir: diferenciar entre etiología viral y bacteriana, y valorar en cada caso la gravedad, las comorbilidades y el riesgo de complicaciones.
  • Usar antibióticos solo cuando estén indicados, a la dosis y duración recomendadas por las guías de práctica clínica locales, evitando los tratamientos innecesarios y las pautas con dosis o duración excesivas.
  • Ofrecer alternativas: medidas generales de autocuidado, antitérmicos o analgésicos, y prescripción diferida cuando sea pertinente y aportando información precisa sobre síntomas y signos de alarma que indicarían que es necesario realizar una reevaluación.
  • Optimizar las medidas de prevención de las infecciones: vacunación, higiene de manos, educación sanitaria y controles de las tasas de infección en todos los niveles asistenciales.
  • Promover el enfoque "Una sola salud" o One Health: coordinar y armonizar las medidas de mejora y los mensajes entre los ámbitos de la salud humana, medioambiental y animal.

En su página web, el ECDC facilita diferentes materiales y herramientas para desarrollar y personalizar la campaña. Para Atención Primaria, ofrece estos documentos en español:

Para compartir las acciones realizadas y reforzar su divulgación en redes sociales a nivel mundial, el ECDC propone los hashtags #EAAD, #AntimicrobialResistance y #KeepAntibioticsWorking. En nuestras cuentas, y en otras que publican contenidos sobre este asunto, usamos también el hashtag #ResistenciaAntibióticos.

El Día Europeo para el Uso Prudente de los Antibióticos coincide con la Semana Mundial de Concienciación sobre el Uso de los Antimicrobianos, que se celebra del 18 al 24 de noviembre. Con el lema “Actuemos ya: protejamos nuestro presente, aseguremos nuestro futuro”, la campaña de este año subraya la urgente necesidad de adoptar medidas audaces, coordinadas e intersectoriales para hacer frente a la resistencia a los antimicrobianos, una creciente amenaza mundial que ya afecta a nuestra salud, sistemas alimentarios, medio ambiente y economías. La resistencia a los antimicrobianos no es un problema lejano; es un peligro que ya está aquí y que exige medidas inmediatas y sostenidas. Mientras que las infecciones farmacorresistentes van en aumento, la concienciación, la financiación y las medidas adoptadas siguen siendo insuficientes.

La Organización Mundial de la Salud aporta un registro de todos los seminarios online que se van a celebrar en el contexto de la Semana Mundial de Concienciación sobre el Uso de los Antimicrobianos, con posibilidad de inscripción gratuita.

En nuestro país, la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) coordina el Plan Nacional frente a la Resistencia a los Antibióticos (PRAN), que en 2025 estrena marco estratégico para el periodo 2025–2027 y actualiza sus líneas de vigilancia, prevención, control, uso prudente, investigación y comunicación, con un enfoque integral. Entre las acciones de comunicación dirigidas a los profesionales y al conjunto de la ciudadanía, destacan sus campañas con vídeos y otros materiales gráficos disponibles en diferentes idiomas en su página web. La campaña PRAN 2025 lleva por título “Usar bien los antibióticos es vital" y muestra al mismísimo Alexander Fleming enfrentándose a un mal uso de los antibióticos: desde alguien que los toma sin receta hasta quien los abandona antes de tiempo o los comparte con su mascota. 


Además, como cada año, la AEMPS organiza una jornada de sensibilización para mejorar el uso de los antimicrobianos. Con el lema “Desmontando bulos, frenando resistencias”, el encuentro de este año centrará su atención en el impacto de la desinformación y en la importancia de identificar y desmentir los bulos sobre las resistencias antimicrobianas. 

La Jornada PRAN 2025 tendrá lugar en el Ministerio de Sanidad el martes 18 de noviembre, de 10:00 a 13:30 h., con posibilidad de asistir de forma presencial u online, previa inscripción gratuita, y estará estructurada en dos mesas redondas. Una primera mesa destinada a conocer las principales herramientas para identificar noticias falsas en los medios de comunicación y en redes sociales, y una segunda mesa sobre la responsabilidad social y la acción ciudadana en la era digital.

El uso prudente y responsable de los antibióticos es tarea de todos. Cada decisión clínica y cada mensaje a nuestros pacientes cuenta para pasar de la resistencia a la resiliencia.


Publicado por Sano y salvo

Cómo citar esta entrada: 
18 de noviembre, Día Europeo para el Uso Prudente de los Antibióticos 2025. [Internet]. Sano y Salvo. Blog de seguridad del paciente en atención primaria. [11 de noviembre de 2025; consultado 11 de noviembre de 2025]. Disponible en: https://sano-y-salvo.blogspot.com/2025/11/18-de-noviembre-dia-europeo-para-el-uso.html


La Regla de Jess: tres pasos para evitar los retrasos diagnósticos en Atención Primaria

El Servicio Nacional de Salud de Reino Unido (NHS) ha elaborado, junto con el Departamento de Salud y Asistencia Social y el Real Colegio de Médicos de Familia, una guía para promover que se reconsidere el diagnóstico cuando el paciente consulta por el mismo motivo en tres o más ocasiones. 

La Regla de Jess nace a raíz de la historia real de Jessica Brady, una joven de 27 años que falleció en diciembre de 2020 por un cáncer diagnosticado de forma tardía. Según las noticias que recogen este suceso, durante cinco meses Jessica consultó en unas 20 ocasiones, recibió atención por al menos seis médicos diferentes, y solo en tres ocasiones fue valorada de forma presencial. Tras el fallecimiento de Jessica, su familia reclama una mejor atención a los pacientes que acuden varias veces por los mismos síntomas y una mayor concienciación y detección del cáncer en adultos jóvenes, con el fin de que lo ocurrido pueda ayudar a otras personas. 

La Regla de Jess contiene tres recomendaciones enfocadas a que los médicos de familia adopten una estrategia de parar y reenfocar la evaluación diagnóstica cuando el paciente consulta tres veces por los mismos síntomas, especialmente si estos persisten de forma inesperada, se agravan, o continúan sin tener explicación. Cualquiera de estas situaciones debe ser considerada como una bandera roja —una alerta de que algo no va bien— que requiere reevaluar el caso de forma estructurada siguiendo estos tres pasos:

  1. Reflexionar. Volver sobre lo que dijo el paciente y valorar qué ha cambiado o que se ha podido pasar por alto. Ofrecer un seguimiento clínico más estrecho y una continuidad de la atención para futuras consultas por el mismo motivo. Si las consultas previas han sido no presenciales, visitar al paciente presencialmente y realizar una exploración física. 
  2. Revisar. Pedir una segunda mirada (peer review) y revisar el caso con otros profesionales. Evaluar cualquier señal de alarma o bandera roja que pueda sugerir otras posibilidades diagnósticas. No excluir ningún diagnóstico por la edad o las características sociodemográficas del paciente.
  3. Reconsiderar. Plantear si se debe ampliar el estudio con pruebas complementarias o valoración por otros especialistas.
Los tres pasos de la Regla de Jess. Infografía elaborada por @roanelSP para @sanoysalvoblog

Atención primaria es un ámbito asistencial con un alto grado de incertidumbre, en el que se atiende un amplio espectro de enfermedades, a menudo en fases iniciales de su evolución y con síntomas muy inespecíficos. A las características propias del desempeño de la atención primaria se añaden las condiciones de trabajo, que pueden ser mas o menos favorables según las decisiones de gestión que se adopten. 

Entre las condiciones de trabajo que limitan la capacidad diagnóstica de los médicos de familia se encuentran las siguientes: 

  • Elevada carga asistencial y tiempo limitado de atención por paciente.
  • Dificultades para la realización y recepción ágil de los resultados de determinadas pruebas diagnósticas.
  • Incremento de las diversas modalidades de atención no presencial.
  • Problemas de coordinación con los especialistas hospitalarios, agravados también por la emergencia de las interconsultas no presenciales. 

A los elementos estructurales y organizativos se suman otros factores, como los sesgos cognitivos o heurísticos. Se trata de atajos mentales que se emplean habitualmente durante el proceso diagnóstico en atención primaria. Aunque resultan muy útiles para decidir con rapidez en la práctica cotidiana, aumentan el riesgo de errores diagnósticos por un enfoque inicial inadecuado, sobre todo cuando los profesionales están sometidos a una alta presión asistencial.

En este escenario se entiende que la atención primaria sea mucho más vulnerable a los errores diagnósticos que la atención hospitalaria. Los especialistas hospitalarios (también llamados especialistas focales) prestan una atención focalizada en un órgano, aparato o sistema (cardiología, neumología, neurología, endocrinología, etc.). Su objetivo es estudiar a fondo las enfermedades relacionadas con un área clínica, lo que tiende a generar errores por exceso (sobrediagnóstico y sobretratamiento) más que por defecto (infradiagnóstico y retrasos diagnósticos).

El ejercicio de una medicina prudente y proporcionada se ha convertido en una labor de funambulista. En nuestro día a día, en la consulta de atención primaria, hemos de sortear el difícil equilibrio entre adecuación e inercia. Saber “esperar y ver” cuando el proceso no impresiona de gravedad, adoptando y acordando con el paciente y la familia una serie de medidas de seguridad, pero también ser capaces de identificar las situaciones que requieren avanzar en el proceso diagnóstico de forma inmediata. Como se señalaba en una entrada previa de este blog, "cuando un médico de primaria observa síntomas comunes de enfermedades normalmente benignas, no puede ni debe inicialmente ensañarse con pruebas complementarias para descartar enfermedades poco comunes y malignas. Pruebas que, prescritas sin prudencia, pueden causar más iatrogenia que beneficio a la mayoría de los pacientes, además de disparar hasta niveles inadmisibles el gasto de recursos escasos y susceptibles de usos más eficientes".

La aplicación adecuada de la Regla de Jess nos vuelve a plantear dos cuestiones que son esenciales para la seguridad del proceso diagnóstico en atención primaria:

  1. Establecer una red de seguridad explicando al paciente cuáles son, en cada caso, los síntomas y signos de alarma, en qué circunstancias es necesario volver a consultar y cómo hacerlo, priorizando la atención presencial y aportando un canal efectivo de contacto. 
  2. Potenciar la organización del trabajo en equipo que prime la longitudinalidad y la accesibilidad de los pacientes a sus profesionales de referencia.

Reconocemos el valor de la iniciativa del NHS que trasciende de la singularidad de un caso real, con un desenlace fatal, a una propuesta para una mejor asistencia futura a muchos otros pacientes. No se trata de intervencionismo, sino de detectar situaciones de riesgo de retraso diagnóstico, de reevaluar con método y de proteger al paciente con una red de seguridad efectiva.

+ info: 
Jess’s Rule: Three strikes and we rethink. NHS England. 23 September, 2025.
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Ver en este blog
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Publicado por: Elena Serrano y Rosa Añel
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Cómo citar este artículo: 
Serrano Ferrández E., Añel Rodríguez RM. La Regla de Jess: tres pasos para evitar los retrasos diagnósticos en Atención Primaria. [Internet]. Sano y Salvo. Blog de seguridad del paciente en atención primaria. [28 de octubre de 2025; consultado 28 de octubre de 2025]. Disponible en: https://sano-y-salvo.blogspot.com/2025/10/la-regla-de-jess-tres-pasos-para-evitar.html