18 de noviembre, Día Europeo para el Uso Prudente de los Antibióticos. Semana Mundial de Concienciación sobre la Resistencia a los Antimicrobianos, del 18 al 24 de noviembre


El 18 de noviembre de cada año se conmemora el Día Europeo para el Uso Prudente de los Antibióticos, una iniciativa del Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades (ECDC por sus siglas en inglés) que surgió en 2008 con el objetivo de concienciar a profesionales y pacientes sobre el uso inadecuado y excesivo de antibióticos y el consecuente aumento de las resistencias a los antibióticos. La campaña de este año se centra en las acciones necesarias para alcanzar los objetivos de la Unión Europea en materia de resistencia a los antimicrobianos para 2030. 

En su página web el ECDC facilita diferentes materiales y herramientas para desarrollar y personalizar la campaña, así como para compartir las acciones realizadas y reforzar su divulgación en redes sociales a nivel mundial con los hashtags #EAAD, #AMR y #WAAW. También se encuentra a disposición de todos los profesionales y partes interesadas el enlace para registrarse y participar en los eventos conmemorativos:

  • El 17 de noviembre tendrá lugar una rueda de prensa, de 10:00 a 11:00 h. CET, en la que se publicarán los últimos datos sobre el consumo y la resistencia a los antimicrobianos en la Unión Europea. Entre los ponentes de este acto se encuentran Andrea Ammon, directora del ECDC; Roser Domenech Amado, directora de 'One Health', DG Salud y Seguridad Alimentaria, de la Comisión Europea; y Dominique Monnet, Jefe de Sección de Resistencia a los antimicrobianos e infecciones asociadas a la atención sanitaria, del ECDC.
  • El 20 de noviembre, de 13:00 a 16:00 h. CET, se celebrará un seminario online en el que participarán representantes de la Comisión Europea, el ECDC, la Agencia Europea de Medicamentos, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos. 

Cada vez más se necesitan estrategias que promuevan el desarrollo de acciones a diferentes niveles, porque los esfuerzos aislados no son suficientes para atajar el problema de las resistencias antimicrobianas. Por eso, la Alianza Cuatripartita, integrada por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA), promueve la Semana Mundial de Concienciación sobre la Resistencia a los Antimicrobianos 2023 que se desarrollará del 18 al 24 de noviembre con el mismo lema general que en años anteriores: "Antimicrobianos: manéjalos con cuidado". 

Utilizando el mismo tema que en el 2022: "Prevengamos juntos la resistencia a los antimicrobianos", la OMS destaca la importancia de la colaboración intersectorial para preservar la eficacia de los antimicrobianos. En su web nos ofrece una guía de la campaña con información clave e ideas para apoyar y orientar la edición de este año, materiales audiovisuales (diapositivas, gifs, vídeos, carteles, etc.), e información sobre eventos destacados, como la iniciativa “Go blue for AMR”, que invita a unirse a la campaña a todos los niveles —profesional, lugar de trabajo/organización y comunidad— adoptando el color azul como símbolo de la lucha contra la resistencia a los antimicrobianos.

En nuestro país, la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) coordina y define las líneas de acción del Plan Nacional frente a la Resistencia a los Antibióticos (PRAN), cuyo objetivo es reducir el riesgo de selección y diseminación de resistencia a los antibióticos. En su página web se puede consultar toda la información sobre la campaña de este año "Antibióticos, protegernos es su trabajo. El tuyo, usarlos bien", así como las diferentes estrategias de vigilancia, control, prevención, investigación, formación y comunicación en las que se está trabajando.


La Jornada PRAN para el Uso Prudente de los Antibióticos de este año lleva por título "Comunicación y formación: claves frente a la resistencia antimicrobiana" y tendrá lugar en el Ministerio de Sanidad el viernes 17 de noviembre, de 09:30 a 11:30 h., con posibilidad de asistir de forma presencial u online, mediante inscripción gratuita


Desde Sano y salvo queremos mostrar nuestro apoyo y compromiso con estas iniciativas un año más. Dado que la contribución de los profesionales sanitarios en las diferentes áreas de trabajo es una pieza clave para reducir el impacto de este problema sobre la salud, que a su vez forma parte de la seguridad del paciente, queremos hacer hincapié en algunas recomendaciones para mejorar la toma de decisiones y la calidad de la prescripción de antibióticos en nuestra labor diaria, en las consultas de Atención Primaria:

  • Infórmate sobre los datos, te sorprenderán. A pesar de todas las iniciativas que se llevan a cabo en este sentido, tanto a nivel europeo como estatal, continúa habiendo un elevado consumo de antibióticos.
  • Ni uno para todos, ni todos para uno. Consúltalo. En 2017 la OMS desarrolló, como herramienta de apoyo a las actividades de vigilancia y gestión, la clasificación AWaRE (Acceso, Vigilancia, Reserva), donde los antibióticos se clasifican en 3 grupos teniendo en cuenta el impacto de los mismos sobre el desarrollo de resistencias. Siguiendo esta herramienta de clasificación, os mostramos algunos ejemplos de los antibióticos de uso por vía oral más habituales en Atención Primaria:
(Clic sobre la imagen para ampliarla)

  • No me uses si no soy bacteria. Un elevado porcentaje de la población sigue creyendo que los antibióticos funcionan contra los virus, por lo que es fundamental continuar educando a la población. Cada consulta es una oportunidad. 
  • Asegúrate de la elección. Si está a tu alcance, consulta el antibiograma y recuerda la interpretación de la concentración mínima inhibitoria (CMI) en categorías clínicas
    • Susceptible a dosis estándar (S): Alta probabilidad de éxito a dosis estándar.
    • Susceptible a dosis incrementada (I): Alta probabilidad de éxito por aumento de la exposición al fármaco en el lugar de infección.
    • Resistente (R): Alta probabilidad de fracaso.


+ info: 

Recomendación del Consejo sobre la intensificación de las acciones de la UE para combatir la resistencia a los antimicrobianos en el marco de una sola salud 2023 

Plan Nacional frente a la Resistencia a los Antibióticos (PRAN) 2022-2024

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Publicado por Concepción Rodríguez Barrueco, Víctor Manuel González Rodríguez y José Ángel Maderuelo Fernández. 

Cómo citar esta entrada: 
Rodríguez Barrueco C, González Rodríguez VM, Maderuelo Fernández JA. 18 de noviembre, Día Europeo para el Uso Prudente de los Antibióticos. Semana Mundial de Concienciación sobre la Resistencia a los Antimicrobianos, del 18 al 24 de noviembre. [Internet]. Sano y Salvo. Blog de seguridad del paciente en atención primaria. [16 de noviembre de 2023; consultado 16 de noviembre de 2023]. Disponible en: https://sano-y-salvo.blogspot.com/2023/11/18-de-noviembre-dia-europeo-para-el-uso.html


Dediagnosticar: otro aspecto esencial para la seguridad del paciente


Desimplementación, desinversión, deprescripción y, ahora también, dediagnóstico, son términos que nos instan a revertir o contener los excesos de la medicina. Indiscutiblemente los avances científicos y tecnológicos han conseguido aumentar la esperanza de vida, gracias a la mayor efectividad de las intervenciones en el ámbito sanitario. Pero, al mismo tiempo que se ha incrementado la capacidad de detectar y tratar enfermedades, cada vez más se diagnostican como patologías situaciones o condiciones que realmente no lo son. De los problemas relacionados con el sobrediagnóstico, y de los diagnósticos que pueden causar más daño que beneficio, trata ampliamente este artículo publicado en 2022 en la Revista Europea de Medicina Interna. 
Las autoras proponen el "dediagnóstico" como marco novedoso para evitar los diagnósticos que no contribuyen a reducir el sufrimiento de las personas o cuya relación beneficio/riesgo es desfavorable, con el objetivo de frenar la expansión injustificada de las enfermedades. 
En la siguiente figura, traducida al español, se muestran las 7 dimensiones de la expansión múltiple de las enfermedades
(Clic sobre la imagen para ampliarla)

Aunque la expansión de los diagnósticos innecesarios es un problema multicausal, se ha prestado más atención a unos factores que a otros. Así, son dos los factores que han cobrado mayor protagonismo: la medicalización de los problemas de la vida (convertir aspectos no médicos de la vida en enfermedades o problemas a resolver en el ámbito sanitario) y el sobrediagnóstico (diagnosticar una condición biomédica que, en ausencia de la prueba diagnóstica, no causaría síntomas ni enfermedad a lo largo de la vida del paciente).
Sin embargo, las autoras destacan que "no se ha prestado suficiente atención al modo en que está organizado el sistema sanitario como motor del sobrediagnóstico", siendo esta otra razón de peso a la que es necesario atender. Entre los factores relacionados con la capacidad del propio sistema sanitario para "hacer a las personas más enfermas" cabe señalar los siguientes: 
  • El número de encuentros profesional-paciente aumenta el número de diagnósticos, sobre todo cuando el paciente recibe atención por diferentes profesionales.
  • El aumento de la especialización eleva el número de diagnósticos. Acudir a un especialista hospitalario aumenta la probabilidad de recibir diagnósticos específicos en comparación con la asistencia prestada en atención primaria.
  • Una mayor atención a la salud hace que la gente sea más consciente de los problemas de salud, lo que aumenta el número de consultas y de diagnósticos. 
  • Una mayor asistencia sanitaria no siempre se traduce en mejores resultados o en una mayor satisfacción con la atención. 
  • Los diagnósticos conllevan una carga emocional (preocupaciones, miedo, incertidumbre) y de trabajo (acciones relacionadas con el control de la enfermedad y el seguimiento de las recomendaciones proporcionadas por los profesionales: más pruebas, tratamientos, citas, etc.) que afectan a la vida cotidiana de los pacientes y de las personas cuidadoras. 
Tanto el estado del paciente como los criterios y pruebas diagnósticas cambian con el tiempo. Sin embargo, los diagnósticos de las historias clínicas rara vez se cuestionan. Las autoras nos proponen un procedimiento de dos pasos para revisar y adecuar los diagnósticos.
El primer paso consiste en verificar los diagnósticos, en base a la información que el propio paciente puede aportar y la información contenida en su historia clínica. Especialmente relevante es consultar la información sobre las pruebas en las que se basó el diagnóstico. Si se verifica que el diagnóstico es correcto, se debe reevaluar si sigue siendo relevante y válido en base a estos dos aspectos:
  • La situación clínica actual del paciente: ¿sigue presentando el paciente los síntomas y/o cambios clínicos que justifican el diagnóstico en la actualidad?
  • El mejor conocimiento disponible sobre los criterios diagnósticos actuales: ¿los resultados de las pruebas y las directrices actuales siguen clasificando a la persona para tener el diagnóstico?
El segundo paso para dediagnosticar incluye evaluar los siguientes factores:
  • Las preferencias del paciente.
  • Las acciones que cada diagnóstico requiere o desencadena.
  • Cuándo y cómo beneficiará y perjudicará el diagnóstico al paciente individual. En esta evaluación ha de incluirse, siempre que sea posible, información pronóstica.
Dediagnosticar se suma así a una lista de acciones clave para la seguridad del paciente, igual que deprescribir medicamentos inapropiados o desimplementar prácticas de bajo valor. Se trata de adecuar las intervenciones a las necesidades clínicas de los pacientes y contrarrestar los excesos médicos, en cualquiera de sus modalidades. En esto el papel de Atención Primaria es fundamental. Tal y como señalábamos en esta reseña a propósito de las dificultades para la desimplementación de las prácticas de bajo valor, "el papel de los médicos de familia es especialmente relevante en la prevención, detección y reversión de las prácticas de bajo valor, por su carácter coordinador de la asistencia que reciben los pacientes y porque resuelven la mayor parte de las demandas de atención que estos efectúan al sistema de salud. Un papel que comparten con otros profesionales de atención primaria, al tratarse del nivel asistencial más próximo y accesible, donde los pacientes son atendidos por cualquier motivo, en cualquier momento y a lo largo de toda la vida".
Mantener actualizada la información en la historia clínica es esencial para adecuar las intervenciones a las características del paciente. Eliminar los diagnósticos inapropiados contribuye a la seguridad del paciente del mismo modo que revisar y adecuar periódicamente los tratamientos farmacológicos. La historia clínica electrónica permite incluir toda la información de salud de un paciente en un único soporte, con independencia de dónde y cuándo se genera. Una trazabilidad de la información que antes, con el soporte en papel, era impensable. En contrapartida, si la información no se revisa, ordena y actualiza, los historiales clínicos acaban convirtiéndose en un laberinto de datos inconexos que dificultan la toma de decisiones y aumentan el riesgo de intervenciones inapropiadas. 
Como señalan las autoras, "los médicos dedican gran parte de su tiempo a diagnosticar, sin embargo no parece que se dedique mucho tiempo, ni atención, a reevaluar y eliminar diagnósticos obsoletos", por lo que los diagnósticos rara vez se modifican o eliminan.  
Evitar diagnósticos innecesarios, y eliminar los diagnósticos equivocados o caducos, no solo contribuye a "que las personas estén menos enfermas", sino también a mejorar la seguridad de la asistencia (menos errores de interpretación de los antecedentes y condicionantes del paciente, menos intervenciones inapropiadas, menos cascadas diagnósticas y terapéuticas) y la eficiencia del sistema sanitario.
Por lo tanto, dediagnosticar debe entenderse como un aspecto esencial para la seguridad del paciente, ya que puede evitar a las personas estigmas, intervenciones sanitarias innecesarias y sus efectos adversos asociados.

+ infoLea M., Hofmann BM. Dediagnosing–a novel framework for making people less ill. European Journal of Internal Medicine, 2022;95:17-23.

En este blog

Maderuelo Fernández JA. Prevenir el sobrediagnóstico: cómo dejar de hacer daño a las personas sanas. [Internet]. Sano y Salvo. Blog de seguridad del paciente en atención primaria. [10 ago 2012; consultado 26 oct 2023]. 

Añel Rodríguez RM, Astier Peña MP. Prácticas de bajo valor: dificultades para su desimplementación. [Internet]. Sano y Salvo. Blog de seguridad del paciente en atención primaria. [4 oct 2022; consultado 26 oct 2023]. 

Aibar Remón C. No hacer para poder hacer: una llamada a la sensatez y la prudencia en las políticas, la gestión y la práctica clínica. [Internet]. Sano y Salvo. Blog de seguridad del paciente en atención primaria. [13 jun 2023; consultado 26 oct 2023]. 


Publicado por Rosa María Añel Rodríguez y Jesús Palacio Lapuente

Como citar esta entrada:

Añel Rodríguez RM, Palacio Lapuente J. Dediagnosticar: otro aspecto esencial para la seguridad del paciente. [Internet]. Sano y Salvo. Blog de seguridad del paciente en atención primaria. [1 de noviembre de 2023; consultado 1 de noviembre de 2023]. Disponible en: https://sano-y-salvo.blogspot.com/2023/11/dediagnosticar-otro-aspecto-esencial.html