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La prescripción y los Doce Trabajos de Heracles: más allá del principio activo

La revista Atención Primaria publica en su número de mayo de 2012 la segunda editorial conjunta de los grupos de trabajo de Utilización de Fármacos y de Seguridad del Paciente, que quieren ofrecer propuestas de mejora al Real Decreto-ley 9/2011 y racionalizar mínimamente la gestión y uso del medicamento

Si la primera editorial se centraba exclusivamente en la Isoapariencia, ésta segunda, “La prescripción y los Doce Trabajos de Heracles: más allá del principio activo”, hace una revisión más general tanto del decreto como de sus consecuencias.

Empieza evidenciando las razones exclusivamente económicas que llevaron a su publicación (lo reconoce así el propio decreto) y recuerda que la Comisión Central de Deontología de la Organización Médica Colegial avala la bioequivalencia de los medicamentos genéricos.

Y a partir de aquí comienza a desgranar una serie de propuestas que ya son conocidas pero que, escritas unas al lado de las otras, nos dan una visión general de la incoherencia y el escaso interés que inspira a nuestros gestores, pasados y presentes, el uso racional del medicamento.

La financiación selectiva de fármacos, la extensión de la prescripción por principio activo (PPA) a los otros especialistas, la historia electrónica compartida, la receta electrónica, la conciliación terapéutica, la formación en polifarmacia, la isoapariencia, la generalización de la participación de las oficinas de farmacia, la promoción del autocuidado, la adherencia a las guías o la garantía de una PPA eficaz podrían conformar un contexto racional para la utilización más segura de los medicamentos.

En cualquier caso, y hablando de la PPA, en el mismo decreto en el que se modificaban las condiciones para recibir asistencia o la cartera de servicios (prótesis, transporte sanitario), en el capítulo IV, “Medidas sobre la prestación farmacéutica”, además de modificar la aportación por prescripción, se incluyen (los subrayados son nuestros) estos cambios:

“Artículo 85. Prescripción de medicamentos y productos sanitarios.

1. La prescripción de medicamentos …

2. En el Sistema Nacional de Salud, las prescripciones de medicamentos incluidos en el sistema de precios de referencia o de agrupaciones homogéneas no incluidas en el mismo se efectuarán de acuerdo con el siguiente esquema:
a) Para procesos agudos, la prescripción se hará, de forma general, por principio activo.
b) Para los procesos crónicos, la primera prescripción, correspondiente a la instauración del primer tratamiento, se hará, de forma general, por principio activo.
c) Para los procesos crónicos cuya prescripción se corresponda con la continuidad de tratamiento, podrá realizarse por denominación comercial, siempre y cuando ésta se encuentre incluida en el sistema de precios de referencia o sea la de menor precio dentro de su agrupación homogénea.

3. No obstante, la prescripción por denominación comercial de medicamentos será posible siempre y cuando se respete el principio de mayor eficiencia para el sistema y en el caso de los medicamentos considerados como no sustituibles.”

O dicho de otra manera, una vez que los medicamentos han adaptado sus precios a los de referencia, vuelve la barra libre a la prescripción. ¡Ya me parecía a mí que los delegados de los laboratorios estaban muy tranquilos, siendo que la obligatoriedad de prescribir por principio activo acababa prácticamente con la profesión!


Publicado por Fernando Palacio


Desfinanciación de medicamentos seguros y eficaces: ¿es mejor financiar los menos seguros, menos eficaces y más caros?

Es difícil de creer pero es cierto. El Real Decreto-ley 16/2012, de 20 de abril, de medidas urgentes para garantizar la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud y mejorar la calidad y seguridad de sus prestaciones,  modifica la Ley 29/2006, de 26 de julio, de garantías y uso racional de los medicamentos y productos sanitarios, añadiendo un Artículo 85 ter sobre "Exclusión de la prestación farmacéutica de medicamentos y productos sanitarios".

Negro sobre blanco, en el artículo 4, apartado 3, puede leerse que uno de los criterios para excluir a un medicamento de la prestación farmacéutica en el Sistema Nacional de Salud es "Que el principio activo cuente con un perfil de seguridad y eficacia favorable y suficientemente documentado a través de años de experiencia y un uso extenso."

Muchos profesionales, ante lo inaudito de la medida, pensaron que era un gazapo que se corregiría: no ha sido así. El BOE de hoy ha publicado una corrección de errores en la que no se modifica este apartado del decreto.

Desde el punto de vista del uso racional de los medicamentos es obvio que un perfil de seguridad y eficacia favorable, demostrado durante años de experiencia y uso extenso, es un valor para un fármaco. Dejar de financiar este tipo de medicamentos supone que la prescripción se desplazará hacia otros fármacos similares menos seguros, menos eficientes, con menor experiencia de uso y, en la amplia mayoría de los casos, más caros.

En el siguiente apartado aparece otro singular motivo de exclusión: "Por estar indicados en el tratamiento de síntomas menores."

Corre el rumor entre los profesionales, que no han confirmado ni descartado fuentes oficiales que sepamos, de que medicamentos como el ibuprofeno y el paracetamol van a dejar de financiarse. Sea o no cierto, ibuprofeno y paracetamol pueden ser un buen ejemplo de combinación de los criterios mencionados. Entre otros muchos problemas, sucede que paracetamol es el medicamento de primera elección en dolor por artrosis de rodilla. Ibuprofeno es de primera elección en cefaleas. Ambas son de primera elección en el tratamiento de la fiebre. Dolor y fiebre pueden ser síntomas "menores" o "mayores", dependiendo de la intensidad y de la causa que los produce. Excluir ambos medicamentos de la prestación del Sistema Nacional de Salud, lo que tendría efectos tanto a nivel ambulatorio como hospitalario, supondría un despropósito incalificable.

Es un ejemplo que podríamos aplicar a otros medicamentos seguros y de eficacia comprobada, que pueden estar indicados en síntomas de intensidad variable relacionados con patologías de gravedad también variable.


Publicado por Sano y salvo


La semFYC advierte de los riesgos sanitarios de dejar a los inmigrantes sin atención continuada

Noticias SEMFyC” publica con este título una declaración que critica las medidas tomadas para restringir la asistencia a los colectivos más desfavorecidos. Desde Sano y salvo queremos expresar nuestro total acuerdo con sus contenidos, ya que consideramos la medida –aparte de otras valoraciones éticas que pudieran hacerse- peligrosa para la población implicada, peligrosa para el entorno de esta misma población, de escasos resultados económicos previsibles y, por todo lo anterior, claramente ineficiente.

Esperamos que el rechazo que está generando ésta y otras medidas, como el repago de la medicación o la no sustitución de los profesionales, haga reflexionar a nuestros gestores y les lleven a tomar otras más eficientes, como el uso racional del medicamento, por ejemplo, definiendo un vademécum racional que recoja los medicamentos que deben ser cubiertos por el sistema de salud.


Mejorar la calidad asistencial no implica financiar públicamente cualquier medicamento. Editorial de la Revista Atención Primaria

La revista Atención Primaria ha publicado el editorial Mejorar la calidad asistencial no implica financiar públicamente cualquier medicamento.
Los autores plantean que, como no todos los medicamentos tienen el mismo valor terapéutico, siendo éste muy bajo en algunos de ellos, financiarlos todos no conlleva una mejora de la calidad asistencial.
Destacamos este editorial porque con este enfoque estaríamos ante una oportunidad de aumentar la seguridad de los pacientes, disminuir el gasto en medicamentos y, por lo tanto, mejorar la calidad de la asistencia y la sostenibilidad del sistema de salud.
Parten los autores de que, en la orientación sanitaria promovida por la OCDE, la revisión de la oferta de los servicios públicos debe promover aquellas políticas que aporten mayor valor en relación al coste que suponen para la sociedad. Por eso la situación de crisis económica actual obliga a reflexionar sobre dejar de financiar con dinero público aquellos medicamentos de escaso valor clínico, y así mejorar la eficiencia de los servicios sanitarios.
Deberían excluirse los fármacos poco o nada efectivos o que tienen asociaciones irracionales de principios activos. Aunque la reducción del gasto sanitario pueda ser pequeña y transitoria, como ha ocurrido en las dos ocasiones anteriores en las que se excluyeron fármacos de la financiación pública (1993 y 1998) se debe revisar cuáles son los fármacos prescindibles por su valor terapéutico marginal.
A continuación los autores hacen un rápido repaso de los tipos de fármacos que, en base a la evidencia científica disponible, podrían ser objeto de exclusión de su financiación:

- Medicamentos con utilidad terapéutica nula, baja o controvertida.

- Medicamentos que siendo eficaces y seguros en determinadas subpoblaciones se prescriben sin estar indicados.

- Fármacos "evergreening" (con pequeñas variaciones en su composición respecto a las moléculas originales con el objeto de generar una nueva patente para prolongar su vida comercial).

- Medicamentos para tratar trastornos en el límite entre la salud y el bienestar.

En cualquier caso, concluyen que estas medidas aisladas solo tienen efecto limitado y a corto plazo, y que solo con políticas farmacéuticas integrales es posible una racionalización del gasto farmacéutico

Un editorial muy oportuno, en los tiempos que corren. 


Publicado por José Saura Llamas


Tratamiento de la sinusitis leve a moderada


En 2011 The Good Stewardship Working Group presentó los resultados de la iniciativa de la National Physicians Alliance consistente en elaborar una lista de las “Top 5” actividades de atención primaria, pediatría y medicina interna, en las que la calidad de la atención podría mejorarse al proporcionar, en general, menos servicios de salud y haciendo un mejor uso de los recursos clínicos. El tratamiento de la sinusitis aguda leve a moderada fue seleccionado para la lista del "Top 5" de atención primaria por ser un problema clínico frecuente.

Métodos.  Los autores revisaron los meta-análisis de ensayos controlados y aleatorizados publicados en los últimos 10 años que comparaban el uso de antibiótico con placebo para el tratamiento de la sinusitis aguda. Además valoraron la evidencia sobre los beneficios, riesgos y costes del tratamiento antibiótico.

Resultados. La sinusitis es uno de los diagnósticos más comunes en atención primaria, y representa del 15% al 21% de todas las recetas de antibióticos en la atención ambulatoria de EEUU. Los 4 meta-análisis evaluados muestran que la curación o mejoría a los 7 - 15 días después del inicio del tratamiento fue significativamente más frecuente entre los pacientes asignados al tratamiento antibiótico en comparación con el placebo, pero las diferencias fueron pequeñas. Las tasas de curación o mejoría en los grupos placebo se situaron entre el 64% y el 80%, mientras que en los grupos de tratamiento antibiótico variaron entre el 71% y el 90%. No hubo diferencias entre los grupos en la frecuencia de complicaciones y ni en la recurrencia.

Los efectos adversos del tratamiento antibiótico fueron un 80% más frecuentes en los grupos de antibióticos que en los grupos de placebo y se observaron en el 30% - 74% de los pacientes tratados con antibióticos. El principal efecto adverso fue la diarrea, aunque también fueron frecuentes la erupción cutánea, el flujo vaginal, el dolor de cabeza, los mareos y la fatiga. Los autores destacan que el uso excesivo de antibióticos puede aumentar las tasas de resistencia a los antibióticos en la población.

Conclusiones. Los autores concluyen que los antibióticos no se deben prescribir para el tratamiento de la sinusitis leve a moderada en la primera semana de la enfermedad, a menos que estén presentes los signos de la sinusitis severa, tales como fiebre alta, dolor intenso y sensibilidad en los senos paranasales, o evidencia de la celulitis (periorbitaria u orbitaria). La mayoría de los casos de sinusitis aguda leve a moderada son causados por virus y se resuelven sin tratamiento antibiótico. Evitar los antibióticos para la sinusitis aguda podría reducir los efectos adversos, la resistencia a los antibióticos y el coste de la atención sanitaria (estiman un ahorro superior a 31 millones de dólares).

En el balance de beneficios  y riesgos hay que sopesar el pequeño beneficio del tratamiento antibiótico sobre el placebo con su mayor riesgo de producir eventos adversos e incrementar las resistencias en la población.

Los resultados del trabajo y las conclusiones de los autores son concordantes con las directrices propuestas por revisiones sistemáticas previas y guías de práctica clínica que proponen como abordaje inicial el tratamiento sintomático, dada la baja prevalencia de la sinusitis bacteriana aguda en atención primaria.

Smith SR, MD, Montgomery LG, Williams JW Jr. Treatment of Mild to Moderate Sinusitis. Arch Intern Med. 2012;172(6):510-513. 


Publicado por José Ángel Maderuelo


5 de mayo, Jornada Mundial de Higiene de Manos en la Atención Sanitaria

Otro año más, como cada 5 de mayo desde 2009, celebramos la Jornada Mundial de Higiene de Manos en la Atención Sanitaria. Esta iniciativa se enmarca en el programa SAVE LIVES: Clean Your Hands del Programa de Seguridad del Paciente de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

La OMS invita de nuevo a utilizar las herramientas de autoevaluación, que ya lanzó el pasado año y de las que nos hicimos eco en nuestro blog, para conocer la situación de cada centro y poner en marcha un plan de acción del cual, además, se brindan modelos según la situación reflejada (resultados insuficientes o básicos, intermedios o avanzados).

Este año, el día 5 de mayo, estará disponible un informe resumen con los primeros resultados de la encuesta realizada durante 2011 sobre el uso de esta herramienta de autoevaluación.

Además se presenta en la página de la OMS la nueva "Guía de recomendaciones de higiene de manos en atención ambulatoria" en la que miembros del Grupo de Trabajo de Seguridad del Paciente (SP) de SEMFYC han participado y en la que se brindan ejemplos prácticos y herramientas, algunas de las cuales (carteles) han sido traducidas al castellano y están disponibles en la página del Ministerio. Sus recomendaciones son opinables, pero supone un avance el reconocer que la anterior guía estaba orientada a los hospitales y era preciso elaborar una para el ámbito extrahospitalario.

Ya en el año 2008 nuestro grupo elaboró unas Recomendaciones sobre la higiene de las manos al personal sanitario de Atención Primaria y a los servicios de salud en España, como contribución a la campaña Clean Care is Safer Care, las primeras realizadas en nuestro ámbito, y este año también se han traducido al inglés para hacerlas más accesibles a los profesionales y servicios de salud interesados en el tema.
Para mayor información sobre los instrumentos disponibles y las actividades que se están desarrollando se pueden consultar los enlaces de OMS y del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad.

En este blog pueden consultarse entradas anteriores y los recursos disponibles introduciendo en el buscador de la columna de la derecha las palabras higiene manos.


Publicado por Sano y Salvo


Oportunidades para la seguridad del paciente en tiempos de crisis. Entrevista a Andreu Segura, que impartió la conferencia inugural de la V Jornada de Seguridad del Paciente en Atención Primaria

Entrevistamos a Andreu Segura, Director del Área de Salud Pública del Institut d'Estudis de la Salut, Generalitat de Catalunya, que impartió la conferencia inaugural de la V Jornada de Mejora de la Seguridad del Paciente en Atención Primaria (Toledo, 2012). La conferencia versó sobre "Oportunidades para la seguridad del paciente en tiempos de crisis". 

S y S: Los recortes en salud pueden implicar un empeoramiento de la calidad de la asistencia ¿cómo se puede mejorar la seguridad del paciente en tiempos de crisis?

A S: Es obvio que los recortes pueden empeorar la calidad asistencial, particularmente si se llevan a cabo de modo indiscriminado lo que lamentablemente es lo más fácil. Pero también pueden estimular una práctica menos trivializadora, mas respetuosa con la medicina que a la vez que ha incrementado su potencialidad también ha aumentado la capacidad de iatrogenia. Por lo que es muy conveniente que los profesionales propongamos limitar aquellas actividades que no solo tienen poco valor sanitario sino especialmente las que nos exponen a peligrosos efectos adversos potenciales sin expectativa razonable de beneficio relevante. Como por ejemplo el consumo sanitario inapropiado.

S y S: ¿Se puede desinvertir en prevención y, a la vez, mejorar la seguridad del paciente?

A S: Si, sobre todo cuando las actividades preventivas que llevamos a cabo son excesivamente medicalizadoras, no contribuyen a modificar los factores de riesgo asociados a las conductas poco saludables que a su vez vienen condicionadas por los determinantes colectivos, sobre todo los de naturaleza social y cultural. Se generan también expectativas exageradas, cuando no quiméricas, sobre las posibilidades de la prevención, actividades preventivas que, conviene no olvidarlo no son inocuas, como no lo es ninguna intervención sanitaria. Pero no se trata de despreciar la prevención clínica sino de situarla en su lugar vinculada a la prevención comunitaria, a la mejora de los condicionantes sociales y culturales de la salud que, tampoco hay que olvidarlo, no son una responsabilidad sanitaria exclusiva sino del conjunto de la sociedad. 

S y S: Desde el punto de vista clínico, asistencial ¿existen oportunidades de conseguir más con menos en atención primaria?

A S: Si que las hay, en primer lugar estableciendo nuestras prioridades preventivas de acuerdo con la implicación de las comunidades a las que servimos, seleccionando aquellas medidas que generan más autonomía de los pacientes y de los ciudadanos y, desde luego, que provocan menos dependencia y, en segundo lugar, recuperando la máxima tradicional "primum non nocere", de modo que antes que instaurar cualquier medida debemos valorar cuidadosamente la posibilidad de iatrogenia directa o indirecta. Algunos abogan por la prevención cuaternaria, aunque para mí sería suficiente con la terciaria, porque la calidad de la asistencia incluye limitar los efectos adversos e indeseables al máximo.

S y S: Para concluir, en líneas generales ¿dónde están los límites de lo que se puede recortar y lo que es intocable, desde el punto de vista de la seguridad del paciente?

A S: Creo que el criterio del profesional es imprescindible para discernir en cada circunstancia. En general no me parece éticamente admisible poner en peligro la salud del paciente por no tomar medidas que disminuyan la iatrogenia, lavarse las manos, por ejemplo, o dejar de prescribir una intervención más segura porque cuesta más. En cambio la capacidad de maniobra en el ámbito de medidas preventivas que pretenden disminuir la exposición al riesgo ( dislipemias o hipertensión arterial moderadas; osteoporosis, etc.) es mucho mayor. 

S y S: Muchas gracias por responder a nuestras preguntas. 


+ info:

Puede consultarse la presentación que el Dr. Segura utilizó en la conferencia inaugural y que generosamente nos ha dado permiso para que la compartamos. También nos ha recomendado, para los que deseen profundizar más en los temas que trata en su entrevista, los artículos que se citan a continuación:

Gérvas J, Starfield B, Heath I. Is clinical prevention better than cure?
Lancet. 2008 Dec 6;372(9654):1997-9. 


Protección de los pacientes contra los excesos y daños de las actividades preventivas. Gérvas, J., Pérez Fernández, M. En: Tratado de Medicina de Familia e Comunidade. SBMFC. Sao Paulo. 2012  [en prensa].


Publicado por Sano y salvo