Polimedicación en personas de 65 y más años en España: prevalencia, patrones y retos clínicos


La polimedicación afecta a una de cada tres personas mayores en España. Con este dato arranca el informe publicado en enero de 2026 por el Ministerio de Sanidad. Bajo el título Utilización de fármacos crónicos en las personas polimedicadas de 65 y más años y su relación con la morbilidad, el informe aporta un análisis detallado de la información extraída de la Base de Datos Clínicos de Atención Primaria (BDCAP) del año 2023. 

Se trata de un documento de especial interés para profesionales de atención primaria, salud pública y gestión sanitaria, porque aborda la polimedicación no solo como fenómeno cuantitativo, sino como expresión clínica de la carga de enfermedad en las personas mayores. 

Definida como el consumo crónico de cinco o más principios activos distintos, la polimedicación afecta al 30% de la población de 65 y más años. Su prevalencia aumenta progresivamente con la edad, alcanzando un máximo en el grupo de 85–94 años, donde casi la mitad de los pacientes (45%) están polimedicados. A partir de los 95 años, esta proporción desciende hasta el 31%, probablemente en relación con una menor intensidad terapéutica y con procesos de deprescripción selectiva al final de la vida.

Los datos reflejan que la polimedicación está estrechamente ligada a la morbilidad. Las diferencias relativas son especialmente marcadas en insuficiencia cardiaca (≈7 veces más frecuente); cardiopatía isquémica (≈5 veces); enfermedad cerebrovascular e insuficiencia renal crónica (≈4 veces), y diabetes mellitus (≈3 veces). Es decir, la polimedicación no es un fenómeno arbitrario, sino un espejo de la multimorbilidad.

El informe muestra que la edad no solo incrementa la probabilidad de polimedicación, sino que también modifica el perfil de los tratamientos. En general, en las edades más avanzadas disminuye el peso relativo de algunos tratamientos preventivos y aumenta el de los tratamientos sintomáticos o de control clínico. Este hallazgo puede explicarse por la propia evolución de las enfermedades y por las decisiones profesionales orientadas a la seguridad clínica. Es el caso de la menor utilización de AINE en edades muy avanzadas o la reducción del uso de estatinas en los mayores de 95 años.

Las diferencias por sexo, aunque discretas en términos absolutos, son consistentes: el 31% de las mujeres están polimedicadas frente al 28% de los hombres, en el grupo de edad de 65 y más años. Más relevantes que las diferencias globales son las observadas en el tipo de fármacos. En mujeres son más frecuentes los tratamientos relacionados con patología ósea (antiosteoporóticos, calcio, vitamina D), tiroidea, salud mental y dolor, mientras que en hombres predominan los tratamientos cardiovasculares (antiagregantes, anticoagulantes, estatinas), urológicos, antidiabéticos y respiratorios. Este patrón refleja tanto diferencias de morbilidad como variaciones en la práctica clínica.

Uno de los apartados metodológicamente más sugerentes del informe es el análisis ecológico que compara, por grupos de edad, la prevalencia de determinados problemas de salud con el porcentaje de personas polimedicadas que utilizan de forma crónica los fármacos indicados para esas patologías. Aun con la limitación propia de un estudio ecológico —no vincula directamente diagnóstico y prescripción en cada paciente individual, sino que compara datos poblacionales— este enfoque permite identificar posibles áreas de sobreutilización e infrautilización.

El análisis realizado permite distinguir cuatro situaciones clínicas relevantes:

  1. Situación esperable: uso del medicamento acorde con la prevalencia de la enfermedad.
  2. Posible sobreutilización: cuando el uso del fármaco supera claramente la prevalencia estimada de la enfermedad.
  3. Posible infratratamiento: cuando el uso del fármaco es inferior a la prevalencia del problema de salud.
  4. Situaciones difíciles de interpretar, como el caso especial de los fármacos cardiovasculares. Los antihipertensivos, anticoagulantes, antiagregantes, diuréticos, betabloqueantes y antagonistas del calcio se consideran medicamentos de “difícil valoración”, porque su indicación no se limita al tratamiento de una enfermedad ya establecida, sino que incluye otras situaciones como prevención primaria y secundaria, indicación de uso en otro tipo de patologías, y variabilidad en los umbrales diagnósticos y objetivos terapéuticos. 



Más que ofrecer respuestas definitivas, el análisis realizado señala dónde conviene revisar la práctica clínica. Porque el problema real no es cuántos fármacos se prescriben, sino si su uso es adecuado, seguro y coherente con la situación clínica del paciente.

La polimedicación no siempre es inapropiada. En algunos casos es simplemente la consecuencia de tratar adecuadamente a pacientes con múltiples enfermedades crónicas. El reto clínico no es reducir el número de fármacos per se, sino mejorar su adecuación. Para ello se proponen las siguientes recomendaciones:

  1. Revisar y optimizar periódicamente la indicación de cada fármaco.
  2. Identificar tratamientos duplicados o sin indicación vigente.
  3. Reevaluar el balance beneficio-riesgo de forma individualizada, especialmente en pacientes con fragilidad, deterioro funcional o esperanza de vida limitada.
  4. Incorporar estrategias estructuradas de deprescripción.

En un contexto de envejecimiento acelerado, informes como este ayudan a pasar de la intuición a los datos, y ofrecen un buen punto de partida para revisar prácticas de prescripción, cuestionar inercias terapéuticas y reforzar algo tan básico —y tan necesario— como la revisión periódica de los tratamientos crónicos. 

Una lectura muy recomendable para profesionales que atienden a personas mayores y especialmente útil en atención primaria, donde la revisión de la medicación sigue siendo una de las intervenciones con mayor impacto en seguridad del paciente.


+ info
Ministerio de Sanidad. Utilización de fármacos crónicos en las personas polimedicadas de 65 y más años y su relación con la morbilidad: Base de Datos Clínicos de Atención Primaria-BDCAP. Series 8. [Publicación en Internet]. Madrid 2026.

Publicado por Rosa Añel

Cómo citar este artículo:
Añel Rodríguez RM. Polimedicación en personas de 65 y más años en España: prevalencia, patrones y retos clínicos. [Internet]. Sano y Salvo. Blog de seguridad del paciente en atención primaria. [22 de marzo de 2026; consultado 22 de marzo de 2026]. Disponible en: https://sano-y-salvo.blogspot.com/2026/03/polimedicacion-en-personas-de-65-y-mas.html


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