La lenta agonía de la pioglitazona
Recordemos que la AEMPS, en su nota, concluía que para determinados pacientes diabéticos el balance beneficio-riesgo-se mantenía favorable, pero establecía una serie de contraindicaciones y advertencias poco precisas, que no facilitaban demasiado la toma de decisiones en la práctica clínica. Posteriormente, la MHRA británica publicaba una guía con recomendaciones algo más prácticas pero, igualmente, dejaba muchos interrogantes acerca de las características de los pacientes en los que los pros de ser tratados con este medicamento superaban a los contras.
Sin embargo, este año hemos conocido los resultados de varios estudios en los que, de nuevo, vuelve a aparecer el cáncer de vejiga como posible reacción adversa de la pioglitazona. Todos ellos han sido resumidos en el e-butlletí groc, de modo que no nos extenderemos en su análisis.
El primero de ellos es un estudio observacional publicado en el BMJ en el que, a partir de una base de datos de atención primaria británica que contenía información de más de 115.000 pacientes diabéticos, se encuentra una relación entre los 376 casos de cáncer de vejiga diagnosticados en un año y el empleo de pioglitazona (RR= 1,83, IC95% 1,10 a 3,05). El efecto parece relacionado con la duración de tratamiento, siendo el riesgo mayor cuando se sobrepasan los 24 meses.
Una revisión sistemática y metanálisis de ensayos clínicos y estudios observacionales publicada poco después no aclara las dudas sobre esta relación puesto que encuentra resultados divergentes en función del tipo de estudios analizados. Destacar que el estudio observacional del BMJ descrito anteriormente no se incluyó en este análisis.
Por último, este mes de octubre hemos conocido los resultados de otro estudio observacional, realizado a partir de una base de datos de pacientes británica (más de 18.000 pacientes) en el que se encuentra que el tratamiento durante 5 años o más con glitazonas está asociado con una incidencia mayor de cáncer de vejiga que el tratamiento durante 5 años o más con sulfonilureas (HR= 2,53, IC95% 1,12 a 5,77). Los riesgos fueron similares para la pioglitazona y la rosiglitazona (p= 0,49), lo que sugiere un efecto de clase.
Este continuo goteo de estudios que siguen encontrando alguna relación entre la pioglitazona y el cáncer de vejiga, unido a las diferentes decisiones adoptadas por distintas agencias reguladoras de medicamentos, crean muchas dudas y cuestionan la permanencia de este medicamento en el mercado. No sabemos si la EMA volverá a revaluar el balance beneficio-riesgo de la pioglitazona, pero sería conveniente que lo hiciese y que primasen las precauciones relacionadas con la seguridad sobre los intereses comerciales. Poco pasaría si la pioglitazona se retirase. El arsenal de medicamentos para el tratamiento de la diabetes es lo suficientemente amplio como para que no se genere un vacío terapéutico. Y se pondría fin a la agonía de un fármaco perteneciente a un grupo terapéutico —las glitazonas— que ha aportado más problemas que soluciones.
Publicado por Cecilia Calvo Pita
Últimos tuits de @sanoysalvoblog
A continuación se publican los últimos tuits de @sanoysalvoblog
(ATensión Primaria) Poner fármacos no es difícil, lo que tiene mérito es quitarlos bit.ly/UR91LW por la seguridad del paciente
— Sano y salvo (@sanoysalvoblog) octubre 12, 2012
Before Meningitis Outbreak, Injections Tied to Risks nyti.ms/TjVG83
— NYTimes Health (@nytimeshealth) octubre 11, 2012
Hay que mejorar la información que se da a los padres sobre las reacciones adversas con medicamentos pediátricos w3.icf.uab.es/notibg/index.p…
— Sano y salvo (@sanoysalvoblog) octubre 11, 2012
(El Supositorio) Jugar a la lotería de la propia vida vicentebaos.blogspot.com.es/2012/10/jugar-… Jugando con la atención sanitaria #SegPac
— Sano y salvo (@sanoysalvoblog) octubre 11, 2012
(El Gerente De Mediado) A propósito de un caso gerentedemediado.blogspot.com.es/2012/10/a-prop… Gracias @sminue por el testimonio
— Sano y salvo (@sanoysalvoblog) octubre 11, 2012
#PLOSONE: Inappropriate Drugs in Elderly Patients with Severe Cognitive Impairmentht.ly/ej0ug#PtSafety twitter.com/sanoysalvoblog…
— Sano y salvo (@sanoysalvoblog) octubre 11, 2012
Procedimiento de comunicación de valores críticos de laboratorio como mejora de la #SegPac xurl.es/a9sia
— Seguridad Paciente (@practicaseguras) octubre 11, 2012
Ghostwriting (auteurs fantôme) + autres méthodes de manipulation et influence sur la recherche médicale + l’information pharmacritique.20minutes-blogs.fr/archive/2012/1…
— Sano y salvo (@sanoysalvoblog) octubre 10, 2012
Enfermería, clave en la #SegPac. Manual AHRQ sano-y-salvo.blogspot.com.es/2010/07/manual… #theCofiaDay Pic de @enferevidente tuneado ;-) twitter.com/sanoysalvoblog…
— Sano y salvo (@sanoysalvoblog) octubre 10, 2012
(Drug Safety Update) Systemic fusidic acid and interaction with statins: risk of rhabdomyolysis mhra.gov.uk/Safetyinformat…
— Sano y salvo (@sanoysalvoblog) octubre 9, 2012
(Sala de lectura) Un nuevo meta-análisis cuestiona la seguridad de tiotropio nebulizado elrincondesisifo.wordpress.com/2012/10/09/tho… #SegPac
— Sano y salvo (@sanoysalvoblog) octubre 9, 2012
Considerations on Safety Concerns AboutCitalopram Prescribing [Mayo Clin] Interesante adaptación clínica de alerta FDA awe.sm/l6HRh
— Ernesto Barrera (@ernestob) octubre 9, 2012
Menos es más: propuesta de la SEFAP de medicamentos a desfinanciar. Criterios: eficacia, eficiencia y seguridad sefap.org/media/upload/p…
— Sano y salvo (@sanoysalvoblog) octubre 9, 2012
Del uso racional del medicamento a la prescripción prudente slideshare.net/Ceciliacalvopi… en @57congresosefh
— Cecilia Calvo Pita (@cecilicp) octubre 4, 2012
(NeLM) Systematic review and meta-analysis questions safety of tiotropium Respimat® inhaler in COPD nelm.nhs.uk/en/NeLM-Area/N…
— Sano y salvo (@sanoysalvoblog) octubre 8, 2012
Publicado por Sano y Salvo
Sobre la cultura de seguridad en un servicio de salud
En el número de septiembre de la Revista de Calidad Asistencial se acaba de publicar una carta al director que recoge un estudio realizado en el año 2008 en el Servicio de Salud de Castilla La Mancha encaminado a conocer si la cultura de seguridad del paciente estaba presente entre sus trabajadores. Consistió en preguntar a sus profesionales —tanto de atención primaria como de atención especializada— sobre los conocimientos, actitudes y conductas relacionadas con la seguridad del paciente. Las preguntas estaban formuladas de acuerdo al conocimiento existente en ese momento sobre esta cuestión.
La mitad de los profesionales encuestados desconocían el valor de la frecuencia estimada de eventos adversos en los hospitales y un 90% la frecuencia en atención primaria. Sólo un 40% consideraban que los fallos de comunicación influían en la frecuencia de eventos adversos. Los profesionales hospitalarios fueron más conscientes de que una inadecuada coordinación entre niveles asistenciales (p < 0,006) y los fallos de comunicación en el equipo (p < 0,004) son causa probable de eventos adversos. Quienes habían realizado algún curso de formación sobre seguridad del paciente contestaron con mayor acierto a las preguntas sobre prevalencia de eventos adversos en los hospitales (p < 0,031) y a si los fallos de comunicación eran causa de éstos (p < 0,014).
Una amplia mayoría consideró que las sanciones no contribuirían a una mayor seguridad y que, en cambio, sería necesario mejorar la comunicación con el paciente para aumentar la seguridad. Según estos datos, 8 de cada 10 profesionales informarían al paciente de que ha sufrido un evento adverso. La mayoría contestaron que tenían el hábito de preguntar al paciente si tomaba algún otro medicamento, que ofrecían alternativas terapéuticas y que facilitaban a los pacientes que pudieran preguntarles sus dudas. Los profesionales de atención primaria consideraron más probable que los eventos adversos se debieran, parcialmente, a que el paciente no siguiera sus instrucciones (p < 0,012).
Tratándose de un trabajo realizado por profesionales pertenecientes, en parte, a los servicios centrales del servicio de salud, es necesario tener presente un posible sesgo de deseabilidad social cuando se pregunta a los profesionales asistenciales. Este sesgo podría afectar a los ítems relacionados con el desempeño (actitudes o comportamientos) pero no a los ítems relacionados con los conocimientos, previos a las actitudes, y también a los comportamientos, que son más difíciles de modificar.
Como conclusión creemos preciso destacar que todos los profesionales deberían conocer y poder analizar, en los distintos niveles asistenciales, lo que supone un evento adverso y sus potenciales causas. Esto es lo más importante para lograr su evitabilidad y por ello, tenemos que seguir insistiendo en la difusión de esta cultura, en la formación y en la información.
Indudablemente queda mucho camino por recorrer para que podamos hablar sin reparos de eventos adversos y de sus errores asociados, si existen, pero tampoco partimos de cero. Somos ya muchos, cada vez más, los que ya hablamos de ello.
Publicado por María Luisa Torijano
Problemas de salud con riesgo de sobrediagnóstico.
Hace unas semanas presentamos en Sano y salvo la publicación del artículo de Moynihan sobre prevención del sobrediagnóstico. En él se alertaba de la creciente frecuencia del diagnóstico de enfermedades cuya sintomatología o evolución no hubieran deparado problemas importantes para el paciente. Al contrario, el simple hecho de detectarlas puede generar una cascada de intervenciones, tanto diagnósticas como terapéuticas, que pueden producir más daño que beneficio, además de estigmatizar a la persona con la etiqueta de enfermo y provocar un gasto de recursos innecesario. Entre las acciones propuestas para hacer frente a este problema se planteaba la difusión de procesos o enfermedades concretas con riesgo de sobrediagnóstico. En esta ocasión nos hacemos eco de los problemas de salud, referidos en dicho artículo, en los que se ha evidenciado sobrediagnóstico.
Cáncer de mama.
Una revisión sistemática de 2009 concluyó que hasta un tercio de todos los cánceres detectados por pruebas de cribado podrían ser sobrediagnóstico. El problema es que a pesar de la evidencia de sobrediagnóstico, actualmente es imposible distinguir entre los cánceres que producirán daño y los que no lo harán.
Cáncer de tiroides.
El análisis del aumento de su incidencia muestra que muchos de los nuevos diagnósticos de cáncer de tiroides son las formas más pequeñas y menos agresivas que no requieren tratamiento, pero su detección conlleva el riesgo medicación a largo plazo.
Diabetes gestacional.
La reducción del umbral diagnóstico propuesta en 2010 supone que la frecuencia de embarazadas con diabetes gestacional aumente hasta casi el 18%. Los defensores de la nueva definición sostienen que reducirá los problemas de salud, incluido la macrosomía de los bebés. Los críticos temen que muchas mujeres puedan ser sobrediagnosticadas y sobremedicadas, y consideran que el beneficio es modesto en el mejor de lo casos y su evidencia débil.
Enfermedad renal crónica.
La definición que considera que una tasa de filtración glomerular estimada por debajo de 60 ml/min/1.73 m2 mantenida durante tres meses o más es anormal, genera sobrediagnóstico, especialmente en las personas ancianas. Este criterio ha sido comparado con un "barco de pesca de arrastre" al capturar a muchos más “inocentes” de lo que debiera. Hasta un tercio de los mayores de 65 años puede cumplir los nuevos criterios; sin embargo, de éstos, menos del 1 por 1.000 desarrollará enfermedad renal terminal, cada año.
Asma.
Algunos estudios sugieren que puede haber un sobrediagnóstico de casi un 30%, de los que el 66% estaría tratado innecesariamente. Igualmente el 30% de los pacientes tratados con corticoides inhalados no tenían una indicación clara.
Embolismo pulmonar.
Desde la introducción de la angiografía pulmonar por tomografía computerizada la incidencia de embolismo pulmonar casi se ha duplicado, comprobándose que muchos de los nuevos diagnósticos son casos "clínicamente sin importancia" que "no hubieran sido mortales, incluso si se hubieran dejado sin diagnosticar y sin tratar", lo que ha generado la incertidumbre sobre si el tratamiento es siempre necesario.
Trastorno por déficit de atención con hiperactividad.
El sobrediagnóstico de este problema es especialmente preocupante porque afecta a niños que no pueden pronunciarse sobre lo apropiado de una etiqueta que puede cambiar permanentemente sus vidas. Se ha observado que los niños nacidos en diciembre tuvieron una probabilidad de diagnóstico un 30% mayor y una probabilidad de recibir medicación un 40% mayor que los nacidos en enero.
Otros procesos afectados también por el sobrediagnóstico son los siguientes:
• Hipertensión arterial. Si la monitorización ambulatoria se toma como patrón de referencia, las decisiones de tratamiento basadas sólamente en determinaciones de presión arterial realizadas en la consulta o el domicilio del paciente podría dar lugar a un sobrediagnóstico importante.
• Hipercolesterolemia. Hasta un 80% de las personas con cifras de colesterol cercanas a las normales y con tratamiento de por vida podrían ser sobrediagnóstico.
• Osteoporosis. La ampliación de la definición puede suponer daño para muchas de las mujeres con bajo riesgo y que son tratadas.
• Cáncer de próstata. El riesgo de que un cáncer detectado por la prueba del antígeno prostático específico sea sobrediagnóstico puede ser mayor del 60%.
• Cáncer de pulmón. El 25% o más de los cánceres de pulmón detectados mediante pruebas de cribado pueden ser sobrediagnóstico.
Darse cuenta de que muchos de los procesos que se ven todos los días en las consultas pueden verse afectados por el problema del sobrediagnóstico es uno de los primeros pasos para realizar un abordaje más cauteloso y reflexivo de estas patologías, y prevenir potenciales daños de posibles intervenciones innecesarias.
Ver en este blog: Prevenir el sobrediagnóstico: cómo dejar de hacer daño a las personas sanas
Publicado por José Ángel Maderuelo
Últimos tuits de @sanoysalvoblog
A continuación se publican los últimos tuits de @sanoysalvoblog
AHRQ: Designing for Safety. The Environment: An Often Unconsidered Patient Safety Tool #PtSafety webmm.ahrq.gov/perspective.as… …
— Sano y salvo (@sanoysalvoblog) octubre 8, 2012
AHRQ: Designing for Safety. In Conversation with…John G. Reiling, PhD, The National Learning Lab. #PtSafety
— Sano y salvo (@sanoysalvoblog) octubre 8, 2012
We've published the first list of active substances with lead Member State responsible for monitoring safety data bit.ly/QP0QJ9
— EMA (@EMA_News) octubre 8, 2012
(e-butlletí groc) Uso prolongado de glitazonas y riesgo de cáncer de vejiga w3.icf.uab.es/notibg/index.p…
— Sano y salvo (@sanoysalvoblog) octubre 8, 2012
Workplace Engagement & Workers' Compensation Claims as Predictors for #PtSafety Culture ht.ly/e3k01
— Health Literacy (@Hlth_Literacy) octubre 5, 2012
Fármacos que pueden producir estreñimiento en adultos. Prescrire. Reseña en Sietes.org @sietes7 sietes.org/buscar/cita/93… … #SegPac
— Sano y salvo (@sanoysalvoblog) octubre 4, 2012
De la Polimedicación a la Deprescripción. Sobre curso Esc. S. P. Menorca@enriquegavilan@antvillafaina Ágora Docente wp.me/p1UwRo-pE
— Sano y salvo (@sanoysalvoblog) octubre 5, 2012
The adverse event profile of pregabalin across different disorders: a meta-analysis sietes.org/buscar/cita/93…
— Sietes.org (@SIETES7) octubre 3, 2012
Weekly posts about medication safety: Blog Address: blogs.medscape.com/onyourmeds #ptsafety
— Barbara Olson (@SafetyNurse) octubre 3, 2012
Overtreatment, over here | BMJ How much harm do we do to individuals and society through overtreatment? bmj.com/content/345/bm… #PtSafety
— Sano y salvo (@sanoysalvoblog) octubre 3, 2012
Grup del Medicament: Paracetamol: altas dosis, alto riesgo. bit.ly/SwaAIg
— Grup del medicament (@GdTMedSVMFIC) octubre 1, 2012
Investigating the prevalence and causes of prescribing errors in general practice: the PRACtIcE Study gmc-uk.org/Investigating_… #PtSafety
— Sano y salvo (@sanoysalvoblog) octubre 1, 2012
Gardasil : retrait demandé en Espagne après un décès pharmacritique.20minutes-blogs.fr/archive/2012/1…
— Sano y salvo (@sanoysalvoblog) octubre 1, 2012
Publicado por Sano y Salvo
¿Debemos tratar con fármacos la hipertensión grado I en pacientes sin antecedentes de enfermedad cardiovascular? Pues no
Hasta 7 metanálisis previos han demostrado que tratar la hipertensión con fármacos disminuía la mortalidad y la ocurrencia de eventos cardiovasculares. En ellos se incluían pacientes en distintos estadíos de su hipertensión, con y sin eventos cardiovasculares previos. Este nuevo metanálisis plantea una nueva mirada, enfocada a los pacientes con hipertensión en estadío I (presión arterial sistólica 140-159 mm Hg o diastólica 90-99 mm Hg o ambos) y sin eventos cardiovasculares previos, que podrían ser la mayoría de los pacientes que tratamos habitualmente.
Al circunscribir el estudio a estos pacientes se analizaron 4 cuatro ensayos controlados aleatorios, que incluían 8.912 pacientes con hipertensión en fase 1 y tratados de cuatro a cinco años. Se ha encontrado que el tratamiento farmacológico no redujo la mortalidad total (RR 0,85, IC 0,63 a 1,15), la enfermedad cardíaca coronaria (RR 1,12, IC 0,8 a 1,57) o ictus (RR 0,51, IC 0,24 a 1,08).
Las implicaciones para la práctica que proponen los autores son las siguientes:
Dado que una gran proporción de las personas tratadas con fármacos antihipertensivos son individuos sin enfermedad cardiovascular previa (prevención primaria) y elevaciones leves de la presión arterial, los resultados de esta revisión tiene implicaciones importantes. La mayoría de los médicos han estado tratando a estos pacientes confiando equivocadamente en los resultados de ensayos clínicos hechos en poblaciones menos específicas. Con base en la mejor evidencia disponible en la actualidad, esta revisión no muestra ningún beneficio significativo del tratamiento farmacológico antihipertensivo en la reducción de la mortalidad, coronariopatías, ictus o eventos cardiovasculares en general. El tratamiento fue abandonado por un 9% de los pacientes debido a efectos adversos.
Es probable que, dada esta evidencia, muchos individuos sin enfermedad cardiovascular e hipertensión leve elegirían tratamientos no farmacológicos (dieta, ejercicio, manejo del estrés, etc) y no terapia farmacológica.
Todos los que tratamos pacientes soñamos con identificar aquellas poblaciones que realmente se benefician de una medida farmacológica, de manera que podamos dejar tranquilos a quienes no se van a beneficiar con ella pero si a sufrir sus efectos adversos. Ahora tenemos una buena ocasión para mejorar nuestra práctica y la calidad de vida de muchos de nuestros pacientes.
Diao D, Wright JM, Cundiff DK, Gueyffier F. Pharmacotherapy for mild hypertension. Cochrane Database of Systematic.Reviews 2012, Issue 8. Art. No.: CD006742. DOI: 10.1002/14651858.CD006742.pub2.
Publicado por Fernando Palacio
Seguridad clínica en atención primaria. Los errores médicos (2 de 2)
Adapta una clasificación de los errores médicos de la OMS siguiendo 3 criterios:
- Por el momento de aparición en el acto clínico (entrevista, proceso diagnóstico, tratamiento, seguimiento)
- Por su naturaleza factual (del sistema, de comisión, de comunicación....)
- Por su naturaleza causal (conocimientos o reglas de decisión incorrectas, falta de reflexión, fallo cognitivo o emocional).
Analiza la notable variabilidad en la precisión diagnóstica de los médicos condicionada por el propio profesional, el paciente y la enfermedad o problema del que se trate. Existen enfermedades difíciles de identificar al inicio de los síntomas y poco prevalentes, lo que hace difícil su consideración en el diagnóstico diferencial inicial (aneurisma de aorta, hemorragia subaracnoidea, trastorno bipolar...). Por otra parte, las características de los pacientes en cuanto a sus habilidades de comunicación, como su idiosincrasia personal, su comportamiento en consulta desvelando sus expectativas o solicitando una determinada prueba diagnóstica, hace que los profesionales médicos respondan de forma diferente. Los errores más frecuentes se atribuyen a la parte resolutiva de la entrevista (no solicitar la prueba idónea, no proceder a un seguimiento adecuado o no interpretar los datos de una prueba de manera correcta), seguidos de errores diagnósticos (sobrevalorar o no tener en cuenta una opción diagnóstica), anamnesis, exploración físca y derivaciónes. Estos trabajos ponen de manifiesto que el médico como máquina de decisión tiene límites cognitivos y que estos límites se acrecientan cuando se está cansado o con estrés, que a veces se ve condicionado por los diagnósticos de moda o bien sigue los hábitos diagnósticos grupales sin generar un estilo propio en función de su proceso de razonar.
El autor hace propuestas de mejora como las que se mencionan a continuación:
Construir un supervisor interno de tareas que revise todas las etapas de la entrevista desde inicio, fase exploratoria, decisión clínica y fase resolutiva, y que justo antes del cierre evalúe si hemos realizado o no una serie de tareas críticas que garanticen una atención segura.
Definir marcadores de peligro sobre síntomas o signos (situaciones clínicas de luz roja).
Hacer conscientes a los médicos de las trampas cognitivas con las que precipitamos la resolución de un caso, sobretodo cuando estamos cansados o bien con mucha presión asistencial (metacognición).
Mantener un hábito de estudio orientado a detectar criterios de conducta y procedimientos considerados como obligados. Cultivar los hábitos de relación, anamesis y exploración clínica. Las estrategias individuales deben completarse con las de tipo grupal tales como compartir casos clínicos y recibir feedback de los colegas. Este feedback de colegas se puede realizar por medio de estrategias basadas en el coaching o mentoring, tener referentes de áreas de conocimiento concretas en el equipo, videograbaciones en consulta y análisis de éstas para mejorar, o bien haciendo un portfolio propio.
Estas o parecidas estrategias de mejora son capaces de detectar “gestos de calidad “, es decir, conductas cuya presencia indica un profesional reflexivo y con capacidad de rectificación.
El artículo aporta además un bibliografía sobre razonamiento clínico muy completa e interesante para la mejora del proceso de razonar en consulta y, por ende, de la seguridad del paciente en el entorno de la atención primaria.
Borrell Carrió F. Seguridad clínica en atención primaria. Los errores médicos (II). Aten
Primaria. 2012 Aug;44(8):494-502.
Ver en este blog Seguridad clínica: metodología de trabajo y estrategias de cambio en atención primaria (1 de 2)
Publicado por Pilar Astier

