A vueltas con el tiempo

R. Amalberti y J. Brami han publicado en en BMJ Quality & Safety un artículo sobre el factor tiempo y la calidad y la seguridad en atención primaria de salud.

En el artículo se señalan varios tiempos que debe gestionar un profesional del primer nivel asistencial y que van a condicionar el proceso y los resultados asistenciales:
  • El tiempo de la evolución natural de la enfermedad y de los remedios disponibles y utilizados para su resolución.
  • El tiempo utilizado por el profesional en la atención al paciente en la consulta y en la gestión y organización de la misma (interrupciones, sesiones y reuniones de trabajo, consultas telefónicas,…).
  • El tiempo que necesita y emplea un paciente para expresar su síntomas y emociones y el que se deriva de los incumplimientos de recomendaciones y seguimientos de tratamientos.
  • El tiempo de coordinación con otros especialistas y niveles asistenciales.
  • Un tiempo, diferente a los anteriores, relacionado con la gestión del conocimiento y las habilidades clínicas, los sesgos cognitivos y la dificultad de acceder a fuentes de información durante el tiempo de consulta.
Revisando 623 reclamaciones de una compañía aseguradora francesa el factor tiempo aparecía como contribuyente o decisivo en el 67,2% de las reclamaciones analizadas.

En el artículo se recomiendan como líneas estratégicas para ayudar a controlar el tiempo:
  • Enseñar y aprender a desarrollar la gestión del tiempo durante la consulta.
  • Aprender estrategias de afrontamiento cuando se trabaja con múltiples actividades simultáneas, especialmente las llamadas telefónicas: cómo responder, qué decir,…
  • Asegurarse de que los retrasos esperados de pruebas complementarias no suponen un empeoramiento del curso evolutivo de la enfermedad.
  • Hablar con los pacientes sobre el tiempo necesario para valorar los efectos de los tratamientos prescritos.

Amalberti R, Brami J. Tempos’ management in primary care: a key factor for classifying adverse events, and improving quality and safety. BMJ Qual Saf 2012;21:729–736. doi:10.1136/bmjqs-2011-048710

 
Publicado por Carlos Aibar