De la medicina basada en la evidencia a la medicina basada el marketing

Un estudio publicado en la revista Bioethical Inquiry pone de manifiesto cómo las compañías farmacéuticas usan hábiles estrategias de marketing que sirven para dar datos muy favorecedores, con respecto a sus productos, en cuanto a eficacia y seguridad. De esta manera consiguen influir en la opinión de los prescriptores y favorecer claramente sus intereses comerciales.


El estudio utiliza numerosos documentos internos de la industria farmacéutica y analiza cuáles son las estrategias utilizadas. Algunas de las más relevantes son la supresión o el “maquillaje” de datos negativos y la publicación de sus estudios en revistas de elevada reputación, usando el nombre de conocidos profesionales que prestan sus nombres a cambio de contrapartidas, mientras que la verdadera autoría del artículo corresponde a un autor ‘fantasma’ contratado por la compañía. El objetivo de esta técnica es conseguir credibilidad científica entre los lectores.

Los autores exponen ejemplos de estrategias utilizadas en el ámbito de la salud mental por distintas compañías, para lograr que estudios cuyos resultados muestran una falta de eficacia o una eficacia cuestionable de un fármaco, concluyan con una afirmación de éste es eficaz.

Otras estrategias utilizadas sirven para incrementar las indicaciones de sus productos, especialmente en situaciones subclínicas o limítrofes. Destaca cómo la industria segmenta el mercado de acuerdo con el perfil personal de los médicos, dirigiendo sus esfuerzos preferentemente hacia aquellos perfiles que son más fácilmente influenciables.

Los autores concluyen que las consecuencias de la medicina basada en el marketing son unos peores resultados en salud y mayores costos, lo que obliga a plantear soluciones que permitan una diseminación transparente de los estudios realizados por las compañías farmacéuticas. Entre estas soluciones se propone el registro prospectivo de los ensayos clínicos y sus resultados en registros de acceso público, el acceso libre a los informes internos de las agencias reguladoras, así como un papel más riguroso de los editores de las revistas médicas.

Estas conductas obviamente se ocultan, lo que hace difícil actualmente conocer su extensión. Lo que plantea la necesidad de reformar el sistema de desarrollo y aprobación de nuevos tratamientos para ganar en transparencia e independencia en la evaluación, tanto de su eficacia como de la seguridad.

Texto completo en pdf: Spielmans GI, Parry PI. From Evidence-based Medicine to Marketing-based Medicine: Evidence from Internal Industry Documents. Journal of Bioethical Inquiry. 2007; 7:1(13-29)

V. en este blog
Industria farmaceútica y promoción de medicamentos ¿todo vale?


Publicado por: Guadalupe Olivera

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