Preguntar a los pacientes, el enfoque complementario a la declaración de incidentes.

Hace ya décadas que Smith y Armstrong demostraron que los pacientes no piensan lo que los profesionales creemos que piensan, sino que tienen ideas muy propias y muy interesantes. La importancia de acceder a esa información es primordial, ya que nos da el punto de vista del principal protagonista de la asistencia, el que pone su salud en juego.

En esta línea "Gestión Clínica y Sanitaria", revista de segunda lectura que se nos ha hecho imprescindible, publica los comentarios de Aibar y Giménez a propósito del artículo "Self-reported adverse events in health care that cause harm: a populatión-based survey" que se ha desarrollado en Australia (recordad el TAPS, un clásico en Seguridad en Primaria).


El artículo analiza los datos de las autodeclaraciones de 3.522 pacientes a lo largo de 2004 y 2005.

Se declararon 4.2 incidentes con daño por cada 100 pacientes. Los más frecuentes estaban relacionados con la medicación (45.5%) y con el diagnóstico y tratamiento (25.6%). Si se ha estado hospitalizado en los últimos 12 meses la OD de sufrir un daño es de 2.5. El riesgo aumenta también con el bajo nivel de ingresos, el nivel educativo alto, y en los insatisfechos con la asistencia recibida.

Los paciente relacionan la ocurrencia de incidentes con daño con la falta de personal, los riesgos biológicos, la higiene deficiente en los hospitales, etc.


Publicado por Fernando Palacio