Para mejorar la seguridad del paciente hay que fijarse en el conjunto de la atención que recibe

BMJ ha publicado un artículo titulado Breaking the mould in patient safety

Para los autores, el molde a romper es el de la práctica de iniciativas de mejora de la seguridad del paciente centradas sólo en un nivel de atención. Es en los hospitales donde estas iniciativas son relativamente más numerosas que en otros niveles, como la atención primaria, de salud mental o sociosanitaria. El problema es que habitualmente las actuaciones de mejora de la seguridad del paciente se producen en los límites del hospital, e incluso en un sólo servicio o procedimiento.

Los autores consideran que este enfoque tan restrictivo debe ser cambiado por otro de miras más amplias, que contemple todos los obstáculos, estén al nivel que estén, para que el paciente reciba el tratamiento apropiado en el momento oportuno,

Para conseguir mejoras reales en la seguridad del paciente es preciso tener en cuenta el conjunto de la atención que éste recibe. La atención hospitalaria, con ser importante, es sólo una parte del conjunto del uso que los pacientes hacen del sistema sanitario.

La mejora del acceso a la atención, además de incluir las políticas relacionadas con la equidad, debe contemplar también otros aspectos, muy relacionados con la seguridad, como son los relativos a las lagunas que se producen en los cuidados al paciente. Aquí podrían incluirse el acceso a los cuidados que se prestan a niveles extrahospitalarios, la remisión adecuada entre los médicos de primaria y los especialistas del segundo nivel, la oportuna y eficiente admisión en el adecuado servicio del hospital, la conciliación efectiva de los tratamientos farmacológicos entre atención primaria y hospitalaria, así como la continuidad de la atención tras el alta hospitalaria. El acceso debería estar centrado en el paciente, y tener en cuenta aspectos como la disponibilidad, la idoneidad, el nivel de preferencia y la puntualidad. Una o más de estas características están a menudo ausentes en la práctica de la atención a los pacientes.

Los autores proponen una definición más amplia de la seguridad: el aumento de las posibilidades del paciente de recibir una atención adecuada y basada en la evidencia. Cualquier obstáculo al acceso a este tipo de atención puede considerarse como una pérdida de oportunidad y, por tanto, como un posible fallo del sistema de salud.

Breaking the mould in patient safety
BMJ 2009;338:b2585.


Publicado por Jesús Palacio