Aprender a olvidar para atender mejor: desimplementación y sostenibilidad de las intervenciones sanitarias

En un contexto marcado por la presión asistencial, la fascinación tecnológica, la intolerancia a la incertidumbre y la cultura del “por si acaso”, resulta casi inevitable que las intervenciones sanitarias se acumulen. Desde las actividades preventivas y las recomendaciones de las guías de práctica clínica hasta las pruebas diagnósticas y los tratamientos, las “novedades” se incorporan sin retirar aquello a lo que venían a sustituir. El resultado es una práctica clínica que suma capas de intervenciones sin depurar lo que ya no aporta valor.

Esta dinámica no solo compromete la eficiencia del sistema, también afecta a la calidad de la asistencia y a la seguridad del paciente. Como hemos señalado anteriormente en este blog, en el ámbito sanitario hacer más no siempre es mejor.

Precisamente este es el punto de partida del editorial "Aprender a olvidar: la desimplementación y la ciencia de la sostenibilidad en la atención sanitaria", publicado en abierto en BMJ Quality & Safety. 

Las autoras defienden que la sostenibilidad de las prácticas sanitarias no es sinónimo de mantenimiento estático, sino de evolución. El sistema ha de adaptarse continuamente y reaprender, conservando lo útil y olvidando de forma deliberada lo que ya se ha demostrado que no beneficia a los pacientes. En palabras de Flynn y colaboradoras, "el cambio no solo fracasa porque los profesionales no aprenden; hay muchas razones, una de ellas es que los sistemas no olvidan". 

Los sistemas de salud, como quienes trabajan en ellos, están moldeados por fuerzas cognitivas y estructurales que perpetúan prácticas desfasadas. Son los llamados "artefactos de memoria del sistema": información, recomendaciones y órdenes obsoletas que permanecen incrustadas en plantillas, circuitos,  protocolos y sistemas de ayuda a la toma de decisiones, y que siguen condicionando la atención mucho después de que la evidencia haya cambiado de sentido. 

La sostenibilidad exige algo más que formación o divulgación de guías de práctica clínica: exige pensamiento crítico y desaprendizaje deliberado. Es un proceso continuo orientado a estabilizar el sistema en torno a formas de trabajo mejoradas y alineadas con la mejor evidencia disponible en cada momento.

Marco conceptual para la sostenibilidad de los sistemas sanitarios, traducido al español del original "Learning to forget: deimplementation and the science of sustainability in healthcare" por Rosa Añel para Sano y salvo


Entre los aspectos clave para llevar este marco en la práctica, destacan los siguientes:  

  1. Adoptar no basta sin retirar. La incorporación de prácticas nuevas no garantiza la sostenibilidad si las anteriores permanecen intactas: incluso intervenciones con buena evidencia pueden verse arrastradas por rutinas obsoletas arraigadas en las organizaciones. 
  2. Desaprender exige método. No ocurre de forma espontánea: requiere un esfuerzo planificado para revisar lo que se está haciendo y eliminar las intervenciones cuya continuidad añade riesgos para los pacientes, sobrecarga a los profesionales y supone un despilfarro para el sistema. 
  3. Desimplementar no es “quitar por quitar”. Es un proceso que requiere medir y evaluar sistemáticamente los resultados, para identificar las prácticas de bajo valor y retirarlas, liberando espacio, tiempo y recursos para la atención de alto valor.

Mientras que los sistemas que se resisten a desaprender no consiguen desimplementar lo obsoleto, los sistemas sostenibles son los que identifican qué conservar y qué retirar, equilibrando implementación y desimplementación. 

Pero, para que la desimplementación ocurra de verdad, se necesitan políticas que la incentiven. Solo así la sostenibilidad dejará de ser un eslogan. Hace falta gobernanza (responsables identificados para revisar y retirar artefactos de memoria), incentivos alineados con el valor (premiar la retirada de prácticas de bajo rendimiento, no solo la incorporación de novedades) y evaluación continua (medir el impacto clínico y organizativo de lo que se introduce y de lo que se retira). Porque sostener lo que funciona y dejar ir lo que no, también es, en última instancia, seguridad del paciente.

Hablar de prácticas sostenibles es hablar de viabilidad futura de la asistencia sanitaria: una atención más precisa y adecuada, capaz de evolucionar con la evidencia. 

+ info: 
Flynn R, Cassidy C, Scott SD. Learning to forget: deimplementation and the science of sustainability in healthcare. BMJ Quality & Safety. Published Online First: 06 January 2026.
Zurynski, Y., Ludlow, K., Testa, L. et al. Built to last? Barriers and facilitators of healthcare program sustainability: a systematic integrative review. 2023. Implementation Sci 18, 62.

Ver en este blog otras entradas sobre prácticas de bajo valor y recomendaciones no hacer

Publicado por Rosa Añel y Jesús Palacio

Cómo citar este artículo:
Añel Rodríguez RM, Palacio Lapuente J. Aprender a olvidar para atender mejor: desimplementación y sostenibilidad de las intervenciones sanitarias. [Internet]. Sano y Salvo. Blog de seguridad del paciente en atención primaria. [8 de febrero de 2026; consultado 8 de febrero de 2026]. Disponible en: https://sano-y-salvo.blogspot.com/2026/02/aprender-olvidar-para-atender-mejor.html