Enfermar es humano: Cuando el paciente es el médico


En el año 2020, el lema de la Organización Muncial de la Salud (OMS) para el Día Mundial de la Seguridad del Paciente fue “Trabajadores de la salud seguros: pacientes seguros”. Resaltaba así la OMS la importancia del cuidado a los trabajadores como un elemento clave de la seguridad del paciente y de la calidad asistencial.

El término “seguros” incluía un concepto multidimensional: tanto la salud laboral en general como la protección de la salud de los sanitarios en medio de una pandemia. La buena salud en todas sus dimensiones, tanto física como psíquica y social, es básica para dar el mejor servicio como profesionales de la salud a la población.

Sin embargo, los médicos, con frecuencia, no sabemos cuidarnos. La pandemia puso sobre la mesa esta realidad con casos de presentismo (ir a trabajar en condiciones que exigen baja laboral por ser incompatibles con el desempeño adecuado de la profesión), autodiagnostico, autotratamientos, consultes de pasillo... pero esta realidad que evidenciaba la pandemia ya venía de antes. Nosotros mismos éramos conscientes de este punto débil que recogió la literatura de científica en este editorial de JAMA sobre humanismo antes que heroísmo.

El proyecto "Enfermar es humano: cuando el médico es el paciente" surge de la pregunta de investigación de si existen diferencias entre el proceso de enfermar de los médicos y la población general. Y si es así, identificar los puntos críticos y establecer unas estrategias para mejorar esta realidad desde la etapa de estudiantes hasta la de residentes, médicos adjuntos y los médicos jubilados.

Así hemos realizado 42 entrevistas semiestructuradas a médicos enfermos en todas sus etapas profesionales, 9 grupos focales a profesionales que participan en la atención a los médicos como pacientes (médicos de servicios de prevención de riesgos laborales, tutores y responsables de docencia, médicos de médicos, médicos de colegios profesionales, profesores de facultades de medicina, estudiantes de medicina sanos y estudiantes enfermos de otras carreras). Finalmente, con la información cualitativa y la revisión de la literatura científica confeccionamos dos encuestas: CAMAPE (Comportamiento y Actitudes del Médico Antes su Proceso de Enfermar) y CEME (Comportamientos y Actitudes de los Estudiantes de Medicina ante su Proceso de Enfermar) para recopilar la autopercepción sobre su salud y el proceso de enfermar de los médicos colegiados de nuestro país y de los estudiantes de medicina.

Los resultados del estudio muestran la realidad del proceso de enfermar de los médicos: al 75% de los médicos participantes les cuesta reconocer que están enfermos, el 96% se autotratan cuando están enfermos, solo la mitad de los profesionales acuden a las revisiones periódicas de salud laboral y el 93% han ido a trabajar en situaciones de enfermedad en las que habrían dado una baja laboral a un paciente.  Los participantes respondieron que solicitan ayuda a los compañeros de manera no formal y que están dispuestos a renunciar a la confidencialidad en aras de un proceso diagnóstico rápido. La mayoría de los participantes, por otra parte, valoran su estado de salud como bueno, no fuman, hacen ejercicio y se ponen la vacuna de la gripe. Entre los participantes, los médicos varones tienen más problemas cardiovasculares y diabetes, mientras que las cifras de ansiedad y depresión son más altas entre las mujeres jóvenes. La mayoría considera que las condiciones laborales, sobre todo la sobrecarga asistencial y la responsabilidad sobre sus pacientes, afectan directamente a nuestra salud.

Los datos corroboran la feminización de la medicina que también plantea diferentes matices en el proceso de enfermar: más ansiedad y depresión, más presentismo, más autotratamiento de antibióticos y analgésicos, menor seguridad al tratar a compañeros enfermos. La mitad de las médicas participantes y un tercio de los médicos conocen a su médico de familia. También piden ayuda y formación para saber tratar a compañeros enfermos y consideran que la validación periódica de la colegiación puede contribuir a la evaluación y cuidado de la salud de los médicos. En cuanto a los estudiantes, se detecta que ya desde antes de iniciar los estudios de medicina tienen rasgos de perfeccionismo, sufren de ansiedad, durante los estudios su situación se agrava y comienzan a renunciar a su salud y al ocio por los estudios.

El informe de investigación propone un total de 8 estrategias:

Estrategia 1: Sensibilizar a la población general, los profesionales y las instituciones sanitarias acerca del proceso de enfermar de los médicos.

Estrategia 2: Definir las tareas de la Organización Médica Colegial y Colegios Oficiales de Médicos en la atención a los profesionales enfermos.

Estrategia 3: Implementar la colaboración entre instituciones para mejorar la atención a los médicos jubilados

Estrategia 4: Implicar a las facultades de medicina en la formación de los estudiantes en habilidades de autocuidado, gestión de la propia enfermedad y del futuro entorno laboral.

Estrategia 5: Abordar la situación de discapacidad en la profesión médica.

Estrategia 6: Implicar a las instituciones sanitarias en la detección de factores de riesgo laboral que afectan a la salud de los médicos.

Estrategia 7: Cultivar en los profesionales en formación un abordaje más saludable de su desarrollo profesional.

Estrategia 8: Perspectiva de género en el abordaje de la salud y la enfermedad en la profesión médica

Estas estrategias conforman una hoja de ruta con implicaciones a diferentes niveles de decisión: la Organización Médica Colegial y los colegios profesionales provinciales, el Ministerio de Sanidad, el Consejo interterritorial del sistema nacional de salud, las comisiones técnicas de las diferentes especialidades médicas y quirúrgicas, la conferencia de decanos de facultades de medicina, los servicios de prevención de riesgos laborales de las organizaciones sanitarias y los programes de formación continuada de los profesionales médicos.

Este informe permite pasar de los comentarios de pasillo a una pregunta de investigación para generar evidencia científica que sustente la práctica de una profesión médica más saludable, gozosa y empática con nosotros mismos, personas humanes y no superhéroes. Unos primeros pasos para seguir avanzando en este sentido mediante la acción conjunta de todos los implicados.

El informe final de la investigación está disponible para su descarga gratuita en la web del Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos. La Cátedra de Profesionalismo y Ética Clínica de la Universidad de Zaragoza ofrece online, también con libre acceso, una serie de videos docentes que se pueden utilizar para formar a los profesionales en la atención a los compañeros enfermos e infografías, recursos para recordar las principales recomendaciones para el cuidado de los profesionales de la medicina en todas sus etapas profesionales.



Publicado por Pilar Astier Peña




0 comentarios: