Inhibidores de la bomba de protones (IBP) y fractura de cadera en mujeres postmenopáusicas

El British Medical Journal (BMJ)ha publicado un trabajo que tienepor objetivo el valorar la asociación entre consumo crónico de IBPsy riesgo de fractura de cadera. Para su estudio utilizan unapoblación de mujeres enfermeras postmenopáusicas participantes deforma voluntaria en un estudio sobre estilos de vida que se llevarealizando en Estados Unidos desde 1976. El estudio se realiza pormedio de la cumplimentación de cuestionarios bianuales remitidos porcorreo. El estudio se conoce con el nombre “Nurses' Health Study”.

Losinvestigadores seleccionaron a un grupo de mujeres postmenopáusicasque participaban en dicho estudio y que cumplían el criterio de nohaber tenido antes fractura de cadera ni padecer un cáncer. Lassiguieron desde el año 2000 y les remitieron un cuestionario pararecoger información específica sobre uso de IBPs y fracturas decadera. El seguimiento duró hasta el 1 junio de 2008. El total deenfermeras que cumplían los criterios de inclusión en el estudiofue 79.899.

Elseguimiento realizado ha sido en persona-años aportados al estudiode 565.786 persona-años y se registraron 893 fracturas de cadera. Elriesgo absoluto de fractura de cadera entre las consumidoras crónicasde IBPs fue de 2.02 fracturas cada 1000 persona-años, comparado con1,51 fracturas entre las no consumidoras. Si se comparan las consumidoras durante al menos dos años continuos con las no consumidoras, elriesgo de fractura entre las consumidoras es de un 35% más elevado(1.35 ajustado por edad), aumentando el riesgo al aumentar el tiempode consumo (p<0.01).

Elajuste por factores de riesgo (índice de masa corporal, actividadfísica o ingesta de calcio) no alteró prácticamente dichaasociación (1.36). Tampoco se modificó cuando se ajustó por lasrazones de consumo de IBPs. Sin embargo, las mujeres fumadoras yexfumadoras y consumidoras de IBPs presentan un riesgo de fracturade más del 50% (1.51) comparadas con las que nunca habían fumado.Además, entre las que nunca habían fumado, no había asociación deriesgo de fractura en el consumo de IBPs (0.77-1.46).

Losinvestigadores realizan también un meta-análisis con sus datos y losde 10 estudios previos: la odds ratio conjunta de riesgo de caderadel meta-análisis fue de 1.30 (1.25-1.36).

Asílos autores concluyen que el uso crónico de IBPs está asociado conun aumento del riesgo de fractura de cadera enmujeres postmenopáusicas con historia previa de tabaquismo.

Khalili H, Huang ES, Jacobson BC, Camargo CA Jr, Feskanich D, Chan AT. Use of proton pump inhibitors and risk of hip fracture in relation to dietary and lifestyle factors: a prospective cohort study. BMJ. 2012 Jan 30;344:e372. doi:10.1136/bmj.e372.


Publicado por Pilar Astier