La detección de las interacciones potenciales mediante la historia clínica electrónica: Un nuevo enfoque para mejorar la seguridad de los pacientes

La revista European Journal of General Practice ha publicado el artículo: Prevalence and typology of potencial drug interactions occurring in primary care patients. de los autores: López-Picazo JJ, Ruiz JC, Sánchez JF, Ariza A, Aguilera B, Lázaro D, Sanz GR.

Se trata de un artículo cuyo objetivo es conocer la prevalencia y el tipo de interacciones medicamentosas potenciales en los pacientes tratados en atención primaria.

Desde nuestro punto de vista tiene mucho interés pues su contenido está relacionado directamente con los errores médicos y sus consecuencias, con los efectos adversos y las interacciones medicamentosas, en el ámbito de la atención primaria. Este nivel de atención, por la alta frecuentación, el nivel de prescripción y otros factores, como la pluripatología, tiene unas enormes repercusiones sobre la seguridad global de los pacientes.

El discurso de los autores parte de la dificultad de identificar y confirmar la prevalencia real de las interacciones medicamentosas, para proponer un enfoque preventivo. Se trata de actuar sobre las interacciones medicamentosas potenciales identificadas por los registros en la historia clínica informatizada (y confirmadas por la prescripción – recetas utilizadas), según la evidencia disponible al respecto, y con una herramienta informática que identifica a los pacientes susceptibles de sufrir estas interacciones potenciales. Esto se completa con la propuesta de un sistema de alerta, relacionado con la historia clínica, que en tiempo real permitiera al médico de familia identificar la interacción potencial, y con la propuesta automática de alternativas terapéuticas seguras. Se analizan todos los principios activos que cada paciente tiene prescrito y que puede estar tomando simultáneamente.

El estudio confirma la existencia de un serio problema de seguridad para los pacientes, ya que 1 de cada 20 de los ciudadanos españoles está sometido al riesgo de una interacción medicamentosa. Y, lo que es más importante, con una alta tasa de interacciones graves o de alto riesgo.

En el momento del análisis el 29,4 % de la población tomaba medicación. De estos pacientes el 73,9 % tomada más de un fármaco y, por lo tanto, estaba en riesgo de sufrir interacciones; de las posibles interacciones más de la mitad podían ser clínicamente importantes. Sin embargo, el porcentaje de interacciones observado respecto al total de prescripciones se encuentra dentro de lo habitual en la bibliografía.

Se identifican más interacciones potenciales en los enfermos crónicos, los ancianos, las mujeres y los que están tomando un mayor número de fármacos simultáneamente. Los principios activos más frecuentemente involucrados fueron la Hidroclorotiazida, el Ibuprofeno y el Acenocumarol. Respecto a las interacciones que deberían evitarse los más frecuentes son con el Omeprazol, el Acenocumarol y el Diazepam.

Este enfoque y los resultados de este estudio nos aportan información muy valiosa y, sobre todo, un nuevo enfoque práctico y sencillo, que no deberían echar en saco roto ni los profesionales ni las instituciones implicadas, en beneficio de nuestros pacientes.


Entrada editada por José Saura Llamas

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