Chequeos generales de salud en adultos: no hay evidencia de que sean útiles pero pueden ocasionar iatrogenia. Revisión Cochrane

BMJ ha publicado una revisión sistemática y meta-análisis Cochrane sobre los chequeos (revisiones) generales en adultos sanos que pretenden reducir la morbilidad y la mortalidad ligada a enfermedades.

Los autores, del Centro Nórdico Cochrane de Copenhague, se plantearon como objetivo el cuantificar los beneficios y riesgos de estos chequeos, atendiendo especialmente a los resultados relevantes para los pacientes, la morbilidad y mortalidad, en vez de limitarse a los resultados en variables subrogadas como la colesterolemia o la tensión arterial.

Se revisaron 16 ensayos clínicos aleatorizados. Los resultados de la revisión: No se encontraron efectos beneficiosos de los chequeos de salud generales sobre morbilidad, hospitalización, incapacidad, preocupación, visitas médicas adicionales o absentismo laboral, pero no todos los estudios informaron sobre estos resultados. Un ensayo encontró que estos chequeos produjeron un aumento del 20% en el número total de nuevos diagnósticos por participante durante seis años, en comparación con el grupo control, así como un mayor número de personas que se autodefinen como afectados por enfermedades crónicas; un ensayo encontró una mayor prevalencia de hipertensión e hipercolesterolemia. Dos de cuatro estudios encontraron un mayor uso de antihipertensivos. Dos de cuatro ensayos encontraron pequeños efectos beneficiosos sobre la salud autopercibida que podría deberse a un sesgo.

Los autores concluyen que los chequeos generales de salud en adultos no redujeron la morbilidad o la mortalidad, ni general ni por causas cardiovasculares o cáncer, a pesar de que aumentó el número de nuevos diagnósticos. Con frecuencia, los importantes resultados perjudiciales para los pacientes que se someten a estos chequeos o no se estudian o no se informa de ellos en los resultados publicados.

Este tipo de chequeos generales pueden descubrir alteraciones como cifras de tensión arterial o de colesterol elevadas, que son factores de riesgo de padecer enfermedades, pero en sí mismas no producen síntomas y pasan desapercibidas por los afectados. De ahí se dedujo que los chequeos en salud periódicos, al desvelar factores de riesgo y diagnosticar precozmente enfermedades tratables, redundarían en una disminución de la morbilidad y la mortalidad. Los resultados de esta revisión, con un alto nivel de evidencia para la mortalidad global y por cáncer y con un nivel de evidencia moderado para la mortalidad por causas cardiovasculares, revelan que tales beneficios esperados no se producen en la realidad.

Lo que sí hay evidencia de que producen esos chequeos es iatrogenia. Personas que no padecen síntomas ni signos algunos, pasan tras los descubrimientos de estas revisiones a ser consideradas como enfermos, frecuentemente crónicos, con el impacto psicológico y en su calidad de vida que eso supone. Los tratamientos a los que se les somete tienen muchos, y algunos muy graves e incluso fatales, efectos adversos. Tanto los tratamientos como la cascada de nuevas pruebas diagnósticas y de control a las que se somete a estas personas suponen un gasto y un consumo de recursos muy importantes. Recursos cuyo consumo, a la luz de los resultados de esta revisión, no produce beneficios en salud sino problemas, y que podrían haber sido utilizados en otras actividades de beneficios bien conocidos.


Krogsbøll LT, Jørgensen KJ, Grønhøj Larsen C, Gøtzsche PC. General healthchecks in adults for reducing morbidity and mortality from disease: Cochranesystematic review and meta-analysis. BMJ. 2012 Nov 20;345:e7191. doi: 10.1136/bmj.e7191.


Publicado por Jesús Palacio