Seguridad clínica en atención primaria. Los errores médicos (2 de 2)

Francesc Borrell analiza un importante campo de mejora de la seguridad clínica en este segundo artículo sobre el tema en Atención Primaria: los errores médicos, especialmente en el proceso diagnóstico. Tras  revisar numerosos trabajos de investigación propone 3 estrategias de mejora para garantizar un proceso con menor probabilidad de error diagnóstico:

Adapta una clasificación de los errores médicos de la OMS siguiendo 3 criterios:

- Por el momento de aparición en el acto clínico (entrevista, proceso diagnóstico, tratamiento, seguimiento)
- Por su naturaleza factual (del sistema, de comisión, de comunicación....)
- Por su  naturaleza causal (conocimientos o reglas de decisión incorrectas, falta de reflexión, fallo cognitivo o emocional).

Analiza la notable variabilidad en la precisión diagnóstica de los médicos condicionada por el propio profesional, el paciente y la enfermedad o problema del que se trate. Existen enfermedades difíciles de identificar al inicio de los síntomas y poco prevalentes, lo que hace difícil su consideración en el diagnóstico diferencial inicial (aneurisma de aorta, hemorragia subaracnoidea, trastorno bipolar...). Por otra parte, las características de los pacientes en cuanto a sus habilidades de comunicación, como su idiosincrasia personal, su comportamiento en consulta desvelando sus expectativas o solicitando una determinada prueba diagnóstica, hace que los profesionales médicos respondan de forma diferente. Los errores más frecuentes se atribuyen a la parte resolutiva de la entrevista (no solicitar la prueba idónea, no proceder a un seguimiento adecuado o no interpretar los datos de una prueba de manera correcta), seguidos de errores diagnósticos (sobrevalorar o no tener en cuenta una opción diagnóstica), anamnesis, exploración físca y derivaciónes. Estos trabajos ponen de manifiesto que el médico como máquina de decisión tiene límites cognitivos y que estos límites se acrecientan cuando se está cansado o con estrés, que a veces se ve condicionado por los diagnósticos de moda o bien sigue los hábitos diagnósticos grupales sin generar un estilo propio en función de su proceso de razonar.

El autor hace propuestas de mejora como las que se mencionan a continuación:

Construir un supervisor interno de tareas que revise todas las etapas de la entrevista desde inicio, fase exploratoria, decisión clínica y fase resolutiva, y que justo antes del cierre evalúe si hemos realizado o no una serie de tareas críticas que garanticen una atención segura.

Definir marcadores de peligro sobre síntomas o signos (situaciones clínicas de luz roja).

Hacer conscientes a los médicos de las trampas cognitivas con las que precipitamos la resolución de un caso, sobretodo cuando estamos cansados o bien con mucha presión asistencial (metacognición).

Mantener un hábito de estudio orientado a detectar criterios de conducta y procedimientos considerados como obligados. Cultivar los hábitos de relación, anamesis y exploración clínica. Las estrategias individuales deben completarse con las de tipo grupal tales como compartir casos clínicos y recibir feedback de los colegas. Este feedback de colegas se puede realizar por medio de estrategias basadas en el coaching o mentoring, tener referentes de áreas de conocimiento concretas en el equipo, videograbaciones en consulta y análisis de éstas para mejorar, o bien haciendo un portfolio propio.

Estas o parecidas estrategias de mejora son capaces de detectar “gestos de calidad “, es decir, conductas cuya presencia indica un profesional reflexivo y con capacidad de rectificación.

El artículo aporta además un bibliografía sobre razonamiento clínico muy completa e interesante para la mejora del proceso de razonar en consulta y, por ende, de la seguridad del paciente en el entorno de la atención primaria.


Borrell Carrió F. Seguridad clínica en atención primaria. Los errores médicos (II). Aten
Primaria. 2012 Aug;44(8):494-502.


Ver en este blog Seguridad clínica: metodología de trabajo y estrategias de cambio en atención primaria (1 de 2)


Publicado por Pilar Astier