¿Debemos tratar con fármacos la hipertensión grado I en pacientes sin antecedentes de enfermedad cardiovascular? Pues no


Hasta 7 metanálisis previos han demostrado que tratar la hipertensión con fármacos disminuía la mortalidad y la ocurrencia de eventos cardiovasculares. En ellos se incluían pacientes en distintos estadíos de su hipertensión, con y sin eventos cardiovasculares previos. Este nuevo metanálisis plantea una nueva mirada, enfocada a los pacientes con hipertensión en estadío I (presión arterial sistólica 140-159 mm Hg o diastólica 90-99 mm Hg o ambos) y sin eventos cardiovasculares previos, que podrían ser la mayoría de los pacientes que tratamos habitualmente.

Al circunscribir el estudio a estos pacientes se analizaron 4 cuatro ensayos controlados aleatorios, que incluían 8.912 pacientes con hipertensión en fase 1 y tratados de cuatro a cinco años. Se ha encontrado que el tratamiento farmacológico no redujo la mortalidad total (RR 0,85, IC 0,63 a 1,15), la enfermedad cardíaca coronaria (RR 1,12, IC 0,8 a 1,57) o ictus (RR 0,51, IC 0,24 a 1,08).

Las implicaciones para la práctica que proponen los autores son las siguientes:

Dado que una gran proporción de las personas tratadas con fármacos antihipertensivos son individuos sin enfermedad cardiovascular previa (prevención primaria) y elevaciones leves de la presión arterial, los resultados de esta revisión tiene implicaciones importantes. La mayoría de los médicos han estado tratando a estos pacientes confiando equivocadamente en los resultados de ensayos clínicos hechos en poblaciones menos específicas. Con base en la mejor evidencia disponible en la actualidad, esta revisión no muestra ningún beneficio significativo del tratamiento farmacológico antihipertensivo en la reducción de la mortalidad, coronariopatías, ictus o eventos cardiovasculares en general. El tratamiento fue abandonado por un 9% de los pacientes debido a efectos adversos.

Es probable que, dada esta evidencia, muchos individuos sin enfermedad cardiovascular e hipertensión leve elegirían tratamientos no farmacológicos (dieta, ejercicio, manejo del estrés, etc) y no terapia farmacológica.

Todos los que tratamos pacientes soñamos con identificar aquellas poblaciones que realmente se benefician de una medida farmacológica, de manera que podamos dejar tranquilos a quienes no se van a beneficiar con ella pero si a sufrir sus efectos adversos. Ahora tenemos una buena ocasión para mejorar nuestra práctica y la calidad de vida de muchos de nuestros pacientes.

Diao D, Wright JM, Cundiff DK, Gueyffier F. Pharmacotherapy for mild hypertension. Cochrane Database of Systematic.Reviews 2012, Issue 8. Art. No.: CD006742. DOI: 10.1002/14651858.CD006742.pub2.


Publicado por Fernando Palacio