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26 enero, 2010

"Ellos han organizado la psicosis"

El fenómeno político-mediático-sanitario de la gripe A ha propiciado ingentes ganancias para los laboratorios a través de "antivirales" de dudosa utilidad y vacunas fabricadas sin las garantías de seguridad habituales. Pero también ha provocado una reacción ciudadana, política y de algunos medios al respecto. Como botón de muestra puede verse el comentario breve, pero claro y contundente, del periodista Iñaki Gabilondo.

Se ha dado una cierta "resistencia difusa" tanto entre el personal sanitario como en la población. Muchos ciudadanos han acabado entendiendo que muy posiblemente se estaba jugando con su miedo, y empiezan a pedir responsabilidades por la injustificada alarma y por el coste del proceso.



Por su parte algunos políticos, y a la cabeza el Presidente de la Comisión de Salud del Consejo de Europa, Wolfgang Wodarg, han impulsado una investigación sobre el papel de las grandes instituciones y de las farmacéuticas en todo el proceso. La entrevista que el Dr. Wodarg concedió a L'Humanité, cuya traducción incluimos íntegra al pie de esta entrada, fue el primer aldabonazo en los grandes medios de comunicación que hablaba sin tapujos de cómo multinacionales farmacéuticas han provocado deliberadamente una campaña de psicosis sobre la gripe A(H1N1) y han manejado a los gobiernos e instituciones para obtener un ingente botín. No les ha importado para conseguirlo dañar la credibilidad de la OMS y de otras instituciones nacionales e internacionales responsables de la salud pública.

El suplemento dominical XL Semanal también ha publicado una entrevista al Dr. Wodarg, en el seno de un especial sobre el tema que ocupa su portada. En esta entrevista explica que la investigación que va comenzar esta semana el Consejo de Europa está justificada porque nos hallamos ante uno de los mayores escándalos médicos de la historia.

No sería el primer fraude sanitario (en este blog nos hemos hecho eco de otros) pero podemos hallarnos ante el de mayor envergadura, con diferencia, hasta la fecha.


Publicado por Fernando Palacio y Jesús Palacio


Traducción de la entrevista al Dr. Wodarg en l'Humanité: Grippe A. L’implacable réquisitoire du député Wodarg

Gripe A: la acusación implacable del diputado Wodarg.

Presidente de la Comisión de Salud del Consejo de Europa, el alemán Wolfgang Wodarg ha conseguido la creación, por parte de esta institución, de una comisión de investigación sobre el papel desempeñado por los laboratorios en la campaña de pánico en torno al virus.


Ex miembro del SPD, Wolfgang Wodarg es médico y epidemiólogo. Ha conseguido la unanimidad de los miembros de la Comisión de Salud del Consejo de Europa para la creación de una comisión de investigación sobre el papel de las compañías farmacéuticas en la gestión de la gripe A por parte de la OMS y los Estados.

- ¿Qué levantó sus sospechas sobre la influencia de los laboratorios en las decisiones adoptadas sobre la gripe A?

Nos enfrentamos a un fracaso de las grandes instituciones nacionales encargadas de alertar sobre los riesgos y de responder en el caso de que aparezca una pandemia. En abril, cuando llegó de México la primera alarma, me sorprendieron mucho las cifras que avanzó la OMS para justificar la declaración de una pandemia. Inmediatamente me asaltaron las sospechas: las cifras eran muy bajas y el nivel de alarma muy alto. No había ni mil enfermos y ya se hablaba de la pandemia del siglo. Y la declaración de la alerta máxima se basó en el hecho de que era un virus nuevo. Pero lo característico de las enfermedades gripales es que se desarrollan muy deprisa, con virus que toman cada vez formas muevas y se instalan en nuevos huéspedes: animales, personas, etc. No había nada nuevo en esto. Cada año aparece un nuevo virus “de la gripe”. En realidad no había ninguna razón que justificase semejante grado de alerta. Esto fue posible debido a que la OMS había cambiado a principios de mayo su definición de pandemia. Antes de esa fecha era necesario no sólo que la enfermedad se manifestase en varios países a la vez, sino que además tuviera consecuencias graves, con un número de casos mortales por encima de lo habitual. En la nueva definición se eliminó esta parte y sólo se mantuvo el criterio del ritmo de propagación de la enfermedad. Y se afirmó que el virus era peligroso porque la población no había podido desarrollar defensas inmunitarias contra él. Lo que es falso en el caso de este virus. Como pudimos observar, las personas de más de 60 años tenían ya anticuerpos. Es decir, que ya habían estado en contacto con virus análogos. Ésta es la razón de que prácticamente no haya habido personas de más de 60 años que hayan desarrollado la enfermedad. Sin embargo es a las que se recomendó que se vacunaran rápidamente.


Entre las cosas que suscitaron mis sospechas estaba, por un lado, esta voluntad de hacer sonar la alarma. Y por otro lado, hechos muy curiosos como, por ejemplo, la recomendación de la OMS de administrar las vacunas en dos dosis. Nunca se había hecho antes. No hay ninguna razón científica para hacerlo. Hubo también la recomendación de utilizar sólo las vacunas especiales patentadas. Sin embargo no había ninguna razón para que no se añadieran, como se hace cada año, las partículas antivíricas específicas de este nuevo virus H1N1 para “completar” las vacunas utilizadas para la gripe estacional. No se hizo así, sino que se optó por la utilización de materiales de vacunación patentados que los grandes laboratorios habían desarrollado y fabricado para que estuvieran preparados en el caso de que se desarrollase una pandemia. Y procediendo de esa forma no se dudó en poner en peligro a las personas vacunadas.


- ¿Qué peligro?


Para ir rápido en el suministro de los productos, en algunas vacunas se han utilizado adyuvantes, cuyos efectos no han sido adecuadamente comprobados. En otras palabras: se han querido forzar el uso de los nuevos productos patentados en vez de poner a punto las vacunas según los métodos de fabricación tradicionales, mucho más simples, fiables y baratos. No hay ninguna razón médica para eso. Únicamente razones comerciales.


- ¿Cómo se ha podido justificar eso?


Para entenderlo hay que volver al episodio de la gripe aviar de 2005-2006. En aquella ocasión fue cuando se definieron los nuevos planes internacionales destinados a hacer frente a una alarma pandémica. Esos planes se elaboraron oficialmente para garantizar una fabricación rápida de vacunas en caso de alerta. Eso dio lugar a una negociación entre las farmacéuticas y los Estados. Por un lado, los laboratorios se comprometieron a estar listos para elaborar los preparados, y por otra parte los Estados les garantizaron que les comprarían todo. Después de ese extraño mercadeo, la industria farmacéutica no asumía ningún riesgo económico al comprometerse en las nuevas fabricaciones. Y se aseguraba de que le tocaría el premio gordo en caso de que se declarase una pandemia.


- ¿No está de acuerdo con los diagnósticos hechos y la gravedad, incluso potencial, de la gripe A?


Sí, ésta es una gripe de lo más normal. No provoca más que una décima parte de las muertes que causa la gripe estacional clásica. Lo único que importaba, y que condujo a la formidable campaña de pánico a la que hemos asistido, es que constituía una oportunidad de oro para los representantes de los laboratorios, que sabían que les tocaría el gordo en caso de declaración de pandemia.


- Estas acusaciones son muy graves. ¿Cómo ha sido posible semejante proceso en el seno de la OMS?


Un grupo de personas de la OMS está asociado de manera muy estrecha con la industria farmacéutica.


- ¿La investigación del Consejo de Europa también va a trabajar en esa dirección?


Queremos sacar a la luz todo lo que ha podido contribuir a esta formidable operación de intoxicación. Queremos saber quién decidió, sobre la base de qué pruebas científicas, y cómo se ejerció específicamente la influencia de la industria farmacéutica en la toma de decisiones. Y finalmente debemos presentar exigencias a los gobiernos. El objetivo de la comisión de investigación es que en el futuro no haya más falsas alarmas de este tipo. Que la población pueda confiar en el análisis, en la competencia de las instituciones públicas nacionales e internacionales. Ahora están desacreditadas porque se ha vacunado a millones de personas con productos que podían presentar riesgos para su salud. No era necesario. Todo esto ha llevado también a una considerable mala gestión del dinero público.


- ¿Tiene cifras concretas de la amplitud de esa mala gestión?


En Alemania es de 700 millones de euros. Pero es muy difícil conocer las cifras exactas ya que ahora por un lado se habla de la reventa de vacunas a países extranjeros, y sobre todo porque las compañías, escudándose en el “secreto comercial”, no comunican las cifras de los contratos firmados con los Estados y las eventuales cláusulas de indemnizaciones que figuran en ellos .


- ¿El trabajo de presión de los laboratorios sobre los Institutos Nacionales de Salud también se tratará en la investigación del Consejo de Europa?


Sí, nos fijaremos en la actitud de instituciones como el Robert Koch de Alemania o el Pasteur de Francia, que son quienes en realidad deberían haber aconsejado a sus gobiernos de manera crítica. En algunos países las instituciones lo hicieron. En Finlandia o en Polonia, por ejemplo, se levantaron voces críticas para decir: “no necesitamos eso”.


- ¿La enorme operación de intoxicación mundial no fue también posible porque la industria farmacéutica tenía “sus representantes” hasta en los gobiernos de los países más poderosos?


En los ministerios eso me parece obvio. No puedo explicarme cómo los especialistas, las personas más inteligentes que conocen de memoria la problemática de las enfermedades gripales, no se dieron cuenta de lo que estaba ocurriendo.


- ¿Qué pasó entonces?


Sin llegar hasta la corrupción directa, que estoy seguro de que existe, los laboratorios tenían mil maneras de ejercer su influencia sobre las decisiones. Concretamente he podido comprobar, por ejemplo, que Klaus Stöhr, que era el jefe del departamento de epidemiología de la OMS en la época de la gripe aviar, y que por lo tanto preparó los planes que he mencionado antes destinados a hacer frente a una pandemia, entre tanto se convirtió en un alto ejecutivo de la empresa Novartis. Y existen vínculos parecidos entre Glaxo, Baxter, etcétera, y miembros influyentes de la OMS. Esas grandes empresas tienen a “los suyos” en los aparatos y se mueven con rapidez para que se tomen las decisiones políticas adecuadas. Es decir, aquéllas que les permiten chupar el máximo de dinero de los contribuyentes.


- Pero si su investigación da resultado, ¿no será un apoyo a los ciudadanos para exigir a sus gobiernos que pidan las cuentas a esas grandes empresas?


Sí, tiene razón, ése es uno de los grandes objetivos vinculados a esta investigación. De hecho, los Estados podrían servirse de esto para impugnar los contratos firmados en términos, digamos, no muy limpios. Si se puede demostrar que la influencia de las empresas es lo que condujo a que se desencadenase el proceso, habrá que presionarlas y exigirles reembolsos. Pero ése es únicamente el aspecto económico, está también el lado humano, el de las personas a las que se vacunó con productos que no se habían testado suficientemente.


- ¿Entonces, qué tipo de riesgos han corrido, sin saberlo, las personas sanas que se vacunaron?


Repito que las vacunas se desarrollaron demasiado deprisa, ciertos coadyuvantes no se probaron lo suficiente. Pero hay algo más grave. La vacuna elaborada por la empresa Novartis se produjo en un biorreactor a partir de células cancerosas. Una técnica que no se había utilizado hasta ahora.


- Obviamente no soy un especialista, pero, ¿cómo es posible pretender elaborar una vacuna a partir de células enfermas?


Normalmente se utilizan huevos de gallina para cultivar los virus. Porque es necesario trabajar sobre células vivas, ya que los virus sólo pueden multiplicarse de esta forma y por lo tanto, por definición, lo mismo las correspondientes preparaciones antivíricas. Pero ese procedimiento presenta un gran fallo, es lento, hace falta una gran cantidad de huevos. Y técnicamente es largo y complicado. Otra técnica potencialmente exitosa consiste en cultivar los virus en células vivas en los biorreactores. Para eso es necesario que las células crezcan y se dividan muy deprisa. Es parecido al procedimiento que se utiliza para el cultivo del yogurt que también se realiza, por otra parte, en un biorreactor. Pero en ese contexto la célula resulta tan alterada en su entorno y su desarrollo que crece como una célula cancerosa. Y es en esas células de alto rendimiento donde se cultivan los virus. Para fabricar la vacuna basta con extraer de nuevo los virus de esas células en las que se implantaron. Y entonces puede ocurrir que durante el proceso de fabricación de la vacuna queden restos de célula cancerosa en la preparación. Lo mismo que ocurre en la fabricación clásica con los huevos. Se sabe que, en el caso de vacunación contra la gripe clásica, entre los efectos secundarios pueden aparecer reacciones en las personas alérgicas a la albúmina, que se encuentra en la clara del huevo. Por lo tanto, no se puede excluir que proteínas, restos de una célula cancerosa presentes en una vacuna fabricada en un biorreactor, no puedan engendrar un tumor en una persona vacunada. Por lo tanto, según un auténtico principio de precaución, sería necesario que antes de que se autorizase la salida al mercado del producto, se tuviera la certeza al 100% de que tales efectos han sido realmente excluidos.


- ¿Y eso no se ha hecho?


No se ha hecho. La EMEA (Agencia Europea del Medicamento), una institución bajo la responsabilidad del comisario europeo de Economía, establecida en Londres, que concede las autorizaciones para sacar al mercado las vacunas en Europa, dio luz verde a la comercialización de ese producto arguyendo, en esa ocasión, que esa forma de fabricación no constituía un riesgo “significativo”. Eso fue valorado de forma muy diferente por numerosos especialistas aquí, en Alemania, y por una institución independiente sobre el medicamento que, al contrario, alertaron y expresaron sus objeciones. Yo tomé esas advertencias en serio. Estudié el dossier e intervine en el marco de la Comisión de Salud del Bundestag, del que entonces formaba parte, para que la vacuna no se utilizase en Alemania. Manifesté que en realidad no me opongo a la elaboración de vacunas con esta técnica. Pero que en primer lugar debe existir una garantía total de inocuidad. Por lo tanto el producto no se ha utilizado en Alemania, donde el gobierno rescindió el contrato con Novartis .


- ¿Cómo se llama esa vacuna?


”Obta flu”


- ¿Pero eso quiere decir que en otros países europeos, como Francia, el producto se puede comercializar sin problemas?


Sí, el producto obtuvo la autorización de la AME y por lo tanto se puede utilizar en cualquier país de la Unión Europea.


- ¿Qué alternativas opina que se podrían avanzar para evitar otros escándalos de este tipo?


Es necesario que la OMS sea más transparente, que se sepa claramente quién decide y qué tipo de relación existe entre los participantes en la organización. También convendría que estuviese acompañada al menos de una cámara elegida, capaz de reaccionar de forma muy crítica, en la que todos puedan expresarse. El fortalecimiento del control público es indispensable.


- ¿No es la cuestión de otro sistema capaz de manejar un asunto que afecta a un bien común de los ciudadanos de todo el mundo la que está aflorando?


¿Podemos seguir dejando la producción de vacunas y la gestión de esos productos a organizaciones cuyo objetivo es ganar el máximo posible de dinero? ¿O bien la producción de vacunas es un asunto de interés universal que los Estados deben controlar y poner en marcha ellos mismos? Esa es la razón por la que pienso que habría que abandonar el sistema de las patentes en las vacunas. Es decir, la posibilidad de una monopolización de la producción de vacunas por una gran empresa. Ya que esa posibilidad supone que se sacrifican miles de vidas humanas simplemente en nombre del respeto a esos derechos monopolistas. Tiene usted razón: esta reivindicación, por lo menos para mí, parece evidente.

5 comentarios:

kaizen dijo...

Esto de la gripe A es muy fuerte.

Hace 2 meses básicamente había comentarios favorables por parte de la comunidad médica (digo en general) y desfavorables por parte de la pseudociencia. Ahora todo el mundo parece que lo tenia muy claro y solo los de la OMS se han equivocado. He escuchado a doctores(con responsabilidad de gestión hospitalaria) que hace 2 meses defendían que la vacuna era buena, segura, ... y ahora empiezan a matizar sus palabras.

No sé,... aún no lo veo claro pero creo que es importante reconocer que este señor(doctor y todo lo que queramos) está en el partido de la oposición. Y el SPD tampoco es un partido "muy legal" para decirlo de alguna manera.

Está claro que algo ha fallado pero decir que todo se ha hecho mal creo que tampoco es justo. Y si esto de las farmacéuticas es tan grave, la solución es fácil. Pasamos a medicamentos totalmente públicos(fabricación pública de los medicamentos básicos) y ya no tendremos intereses privados susceptibles de jugar con la salud pública. No?

Anónimo dijo...

Ya era hora de que se criticaran las política absurdas de los gobiernos y de la WHO con criterios científicos. Hasta ahora o estabas con los antivacunas o con los que decían que una gripe era el fin del mundo

Rosa dijo...

En mi centro de salud los pacientes se comportaron muy normalmente. Agluno preguntó, cosa normal por todo lo que se decía, pero psicosis no hubo. Lo que hubo fue mucho ruido en los medios, mucho político chupando cámara y mucho despilfarro de tiempo y dinero, que buen falta nos hace para otras cosas

Asun dijo...

¿Se ha puesto en españa las vacunas esas hechas en células cancerosas?

Sano y salvo dijo...

No Asun, en España no se pusieron vacunas elaboradas en cultivos celulares. Estaba previsto incluir en la campaña de vacunación una de este tipo, Celvapan® de Baxter, y así llegó a anunciarse, pero finalmente el ministerio la descartó.
El que desee ver el seguimiento que hemos hecho en este blog del asunto de la gripe A(H1N1), nueva gripe o porcina, como se le ha llamado, puede hacerlo poniendo la palabra gripe en el buscador del blog, en la columna de la derecha.
Así podrán verse también, por cierto, las posiciones y la labor divulgativa de muchos y destacados sanitarios sobre todo lo relacionado con este tema, además de las de los organismos oficiales. Posiciones matizadas y argumentadas con fundamentos científicos.
Otra cosa es que en los medios de difusión, especialmente al inicio de la epidemia, predominaran las informaciones alarmistas. Por eso se crearon plataformas como la de "Gripe A: ante todo mucha calma", que contribuyeron en la medida de sus posibilidades a paliar la epidemia de miedo.

Jesús Palacio

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