Páginas

14 julio, 2013

Menos es más: de la parsimonia (que no cachaza) en medicina

Medicina Clínica ha publicado un avance on line titulado De la parsimonia en medicina. El sentido que los autores dan a la palabra parsimonia no es el de cachaza o lentitud excesiva, sino el que emana directamente de su etimología latina: economía, ahorro, moderación.

Se enmarca, pues, el contenido del artículo en un debate -el de menos es más, también en medicina- de plena actualidad y máximo interés; no sólo por razones económicas sino, sobre todo, por razones de seguridad del paciente. Evitar medicaciones, pruebas, cirugías u otras intervenciones innecesarias implica evitarle al paciente la iatrogenia que pueden desencadenar.

Reflexionan los autores que los avances en conocimientos y tecnología han transformado la sociedad y la práctica de la medicina, pero que sus fines siguen siendo "curar a veces, aliviar a menudo, consolar siempre". El hecho de disponer de múltiples recursos para el diagnóstico y tratamiento implica una gran responsabilidad en su elección. Por una parte, para evitar a los sanos la etiqueta de enfermos, con la angustia que conlleva y la exposición a los daños derivados de una asistencia sanitaria que no precisan. Por otra, para proporcionar a los enfermos la atención que necesitan y sólo ésta, para someterlos solamente a los riesgos compensados por los beneficios esperados.

Otro sentido de la palabra parsimonia es la preferencia por la explicación más simple entre varias alternativas, es decir, el famoso aforismo de la navaja de Occam, que los autores citan explícitamente para desaconsejar hacer con más lo que puede hacerse con menos.

Miran los autores también el problema desde el punto de vista bioético: no es sólo un problema de justicia en la distribución de recursos, sino de no maleficencia y beneficencia.

Definen la medicina parsimoniosa como la que responde a las necesidades y circunstancias del paciente, evitando aquellas intervenciones que no aportan beneficio (valor). Mencionan, en esta línea, las iniciativas que han surgido a nivel mundial para evitar el daño y el despilfarro, como el Choosing Wisely de la fundación estadounidense ABIM (que incluye The “Top 5” Lists in Primary Care, con un compendio de actuaciones en medicina de familia respaldadas por la evidencia científica y con una favorable relación entre beneficios y riesgos), el Do Not Do del NICE británico o el proyecto ESSENCIAL de la AQuAS de Catalunya. Podrían añadirse otras como la campaña Too Much Medicine de BMJ, la serie Less Is More de JAMA Internal Medicine, así como la Minimally Disruptive Medicine o medicina mínimamente impertinente de Victor Montori, de formulación también ingeniosa y provocadora desde el punto de vista semántico, como la parsimoniosa que proponen Pons y Argimón en el artículo que reseñamos. Puede que la palabra parsimonia se preste a confusión, pero no cabe duda de que llama la atención y propicia el debate.  

Feijoo ya recomendaba en una de sus cartas "una estrechísima parsimonia en la aplicación de medicamentos" como cautela para no prodigar en exceso tratamientos de eficacia controvertida, dada la incertidumbre inherente a la medicina. Un debate que viene de lejos y que siempre está -y conviene que esté- de actualidad.


+ info:

Pons JMV, Argimon JM. De la parsimonia en medicina. Med Clin 2013. http://dx.doi.org/10.1016/j.medcli.2013.05.009

Choosing Wisely. An initiative of the ABIM Foundation.

Good Stewardship Working Group. The "top 5" lists in primary care: meeting the responsibility of professionalism. Arch Intern Med 2011;171:1385-90. doi: 10.1001/archinternmed.2011.231

NICE 'do not do' recommendations. National Institute for Health and Care Excellence (NICE).

Projecte Essencial: afegint valor a la pràctica clínica.  l'Agència d'Avaluació i Qualitat Sanitàries de Catalunya (AQuAS).

The BMJ's Too Much Medicine campaign.

Grady D, Redberg RF. Less is more: how less health care can result in betterhealth. Arch Intern Med 2010;170:749-50.

Minimally Disruptive Medicine.

Medicina Mínimamente Impertinente. Presentación de Victor Montori para la conferencia inaugural del XXXII Congreso de semFYC, 2012. 


Publicado por Jesús Palacio

No hay comentarios:

Publicar un comentario