Automatismo involuntario: ¿una potencial defensa legal contra una acusación de negligencia clínica?

B Toft and P Gooderham

Qual. Saf.Health Care 2009;18:69-73
doi:10.1136/qshc.2007.024273

El automatismo surge en el comportamiento humano cuando actividades cualificadas, habilidades o destrezas como por ejemplo la conducción, se practican regularmente. Esto permite que se puedan realizar otras tareas simultáneamente. La persona es consciente de que esta habilidad que está utilizando es controlada de esta forma. Pero existe otro automatismo menos beneficioso, se trata de un fenómeno disfuncional sociopsicológico promotor de errores: es el automatismo involuntario. El sistema cognitivo reconoce una tarea y entonces automáticamente aplica las reglas apropiadas para ella. Los afectados no se dan cuenta de que este proceso ha sido activado y pueden pasar por alto un error de forma inadvertida. Ellos creen que actúan de forma segura cuando en realidad no es así. Esto es peligroso y puede llegar a implicar a los profesionales en procesos disciplinarios o incluso criminales. Cuando un profesional está sometido a condiciones adversas como alta sobrecarga de trabajo, presiones de tiempo y altos niveles de stress puede sufrir este fenómeno.

¿Quién es el responsable (si hay que buscar uno) de esta circunstancia cuando ha sido advertida a quien corresponde y llega a producirse un daño a un paciente?: Los profesionales que intentaron prevenirla transmitiendo a sus líderes la información de que tales eventos adversos podían suceder ante determinadas condiciones laborales, los gestores por no atender y rectificar a tiempo la situación (se trata de un riesgo sociopsicológico y no físico) o ambos.

Los autores describen todos estos conceptos y realizan un análisis ético y legal de todo lo que ello conlleva.


Editado por Marisa Torijano